La acusada de haber matado a su pareja a puñaladas, en su domicilio de Manacor, el 8 de julio de 2020, ha admitido este lunes el homicidio ante el tribunal de jurado y ha aceptado la petición de condena de la Fiscalía y la acusación particular, de 15 años de prisión.
El juicio ha quedado visto para sentencia, ante el acuerdo de conformidad alcanzado entre las acusaciones y la defensa, y dado que la homicida ha admitido los hechos.
La magistrada presidenta del tribunal, Mónica de la Serna, ha explicado al inicio del juicio a los miembros del jurado que todas las partes están conformes con el relato de lo que ocurrió y con las consecuencias que se derivan de estos hechos, "sin discusión que dirimir".
Según el escrito de acusación de la Fiscalía con el que todas las partes se han mostrado de acuerdo, el 8 de julio de 2020, la mujer, de origen hondureño, se dirigió a la vivienda que compartía con su pareja, un hombre ecuatoriano de 32 años, el bebé de ambos de 11 meses, y otros dos hijos de ella, de 6 y 9 años. Aunque seguían viviendo juntos, la relación de la pareja estaba totalmente deteriorada.
En el domicilio, hacia las 22.00 horas, la pareja discutió y ella le clavó un cuchillo de cocina de 13 centímetros. El hombre salió sangrando de la vivienda, bajó las escaleras y, en el rellano del segundo piso del inmueble sufrió una parada cardiorrespiratoria debido a las graves heridas que tenía y falleció.
Dado lo elevado de la pena de prisión solicitada, la mujer ha declarado ante el tribunal del jurado. Ha admitido que mató a su pareja en el curso de una discusión, clavándole un cuchillo al menos dos veces.
Ha dicho que los hechos no sucedieron tal cual y ha añadido "pero el hecho de que él está muerto es lo que cuenta" y ha precisado que "no fue en ningún momento premeditado, no fue planeado". Ante la pregunta de si lamenta lo ocurrido, ha respondido: "Sí, y lo haré toda mi vida".
Ha relatado que tras clavar el cuchillo a su pareja, y después de que él saliera de la vivienda, llamó a su madre para contarle que se habían peleado y que "le había hecho daño" al hombre. Después acudió a buscar a sus hijos, le entregó el bebé a una vecina y le pidió que llamara a la policía.
Además de los 15 años de prisión, la acusada ha admitido indemnizar al representante legal del hijo en común con 90.000 euros y a los padres del fallecido con 75.000 euros a cada uno. Fiscalía, acusación particular y defensa han renunciado expresamente a recurrir la sentencia.
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