Uno de los secundarios más icónicos del cine norteamericano durante las décadas de los 70, 80 y 90, Ned Beatty, ha fallecido por causas naturales, a los 83 años, en su casa de Los Ángeles.
Nacido en Louisville (Kentucky), Beatty se especializó en interpretar a personajes que, a pesar de su limitación de tiempo en pantalla o sus menores líneas de diálogo, acababan captando el interés de los espectadores, incluso, a veces, por encima de los protagonistas.
Así sucedió, en su caso, en películas como la cruda y poco concesiva ‘Network: un mundo implacable’ (Sidney Lumet, 1976), donde Beatty logró la nominación al óscar por su magnífica interpretación de Arthur Jensen. A su lado, compartía escena con actores de la talla de William Holden, Faye Dunaway, Peter Finch y Robert Duvall, pero las pocas escenas que le fueron confiadas a Beatty fueron suficientes para que su imagen quedara siempre asociada a esta oscura y lúgubre historia sobre la televisión y los medios de comunicación.
No sería ésta la única ocasión en la que Ned Beatty compartiría cartel con grandes actores y actrices del Hollywood de la modernidad, como les gusta a algunos críticos cinematográficos referirse a las películas rodadas a partir de la revolución que experimentó el séptimo arte desde 1970, liberado progresivamente de los corsés ideológicos y morales de las décadas precedentes.
UN SECUNDARIO IMPRESCINDIBLE
Así, Beatty trabajó en cintas tan reconocidas como ‘El juez de la horca’ (Sam Peckinpah, 1972), dando la réplica nada menos que a Paul Newman; ‘Todos los hombres del presidente’ (Alan J. Pakula, 1972), con otras dos estrellas de dimensiones siderales, como Robert Redford y Dustin Hoffman; ‘Nashville (Robert Altman, 1975), donde Beatty se dio cita con otros insignes representantes de su generación, entre ellos Keith Carradine, Geraldine Chaplin o la también desaparecida Karen Black; y, por supuesto, ‘El expreso de Chicago’ (Arthur Hiller, 1976), donde la pareja cómica formada por Gene Wilder y Richard Pryor fue capaz de construir un relato entretenido y, por momentos, hilarante.
Sin embargo, no sería hasta finales de los 70, concretamente en 1978, cuando a Ned Beatty le llegaría la oportunidad de interpretar uno de sus personajes más recordados, el de Otis, el inseparable secuaz de Lex Luthor, el ‘malo malísimo’ de la primera versión de la la saga de ‘Superman’ que inició Richard Donner.
En el último tramo de su carrera, el actor ahora desaparecido dirigió su mirada al cine de animación, poniendo su voz a personajes como el oso Lotso, en ‘Toy Story 3’.
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