Vera ha asegurado que con el Plan Piloto "no se cambia ni una coma de la normativa vigente" y "es acorde a la Lomloe, al Estatut d'Autonomia, al decreto de mínimos, a la ley de normalización lingüística y a la ley balear de Educación que aprobó el anterior Govern". Por ello, ha subrayado que "si quieren presentar enmiendas y alegaciones, tendrán tiempo para presentarlas".
En todo caso, ha subrayado que el plan es voluntario y que la intención de la Conselleria es que se haga el plan piloto de forma voluntaria y que "tenga una evaluación al inicio y al final del plan, que es de tres años".
Pero los sindicatos han insistido en su negativa al mencionado Plan. Así, el secretario de Enseñanza Pública de STEI Intersindical, Lluis Segura, ha asegurado que la documentación con la que acuden a la reunión "demuestra que finalmente es segregadora, que no cumple con el requisito pedagógico, que es innecesaria y que se pone sobre la mesa después de decir que habría consenso".
"Tenemos más de 200 centros que se han apuntado a la campaña 'La llengua no es toca' y todos dicen claramente que esta normativa no cumple con una expectativa pedagógica, sino política para dar voz a un partido de ultraderecha", ha apuntado, antes de subrayar que "tenemos claro que acudiremos a los tribunales".
Por su parte, De su lado, el portavoz de Unión Obrera Balear, Biel Vives, ha considerado que el plan "es una abominación" y, por ello, ha exigido también su "retirada inmediata". "El catalán, a nuestro parecer, está en peligro de extinción y lo último que necesita es perder presencia en el sistema educativo", ha alertado.
También desde UGT, el secretario de Ensenyament, Tino Davias, ha hecho la misma solicitud a la Conselleria, en su caso al opinar que el plan es "absolutamente innecesario". "Es un plan segregador y de dudosa legalidad, y evidentemente pondremos nuestros servicios jurídicos a disposición de afiliados y del colectivo docente para que no se vulneren los derechos sociolaborales de los docentes ni los lingüísticos de los alumnos", ha declarado.
Por último, el presidente de ANPE Baleares, Víctor Villatoro, ha recordado que reclamaron al conseller "una legislatura tranquila".