A tenor de los resultados electorales del 23-J, ¿fallaron las encuestas previas?
Bueno, yo tengo que desmentir la premisa de que las encuestas fallaron, porque no todas las encuestas apuntaban a que habría una mayoría absoluta del PP y Vox. En concreto, había más o menos un tercio de las encuestas que apuntaban a que no habría suma —entre ellas la de Sociométrica— y dos tercios apuntaban a que sí la habría.
¿Qué pasó entonces?
Lo que pasó fue que los dos tercios de encuestas que apuntaban a una mayoría absoluta presentaban una noticia mucho más atractiva de comprar que la noticia de que no habría mayoría. El motivo es que la noticia de un posible vuelco electoral es siempre mucho más atractiva.
Entiendo, sí...
Todo esto empezó porque una o dos encuestas, no más, con un cierto prestigio, estaban apuntando a un dato que no era cierto. Los motivos de ello los desconozco, pero el caso es que cuando dos empresas de prestigio apuntan a un escenario que además es atractivo, hay luego encuestadoras que no son tan buenas que siguen una tendencia hacia lo que se denomina el consenso, sumándose también a ese escenario atractivo.
¿Cuál es la mecánica de ese consenso?
En este caso concreto, si una empresa de prestigio otorga inicialmente 150 escaños al PP y una empresa menos prestigiosa le otorga 140 escaños, esta segunda empresa pondrá al final 145 escaños. Como sabe, había encuestas que daban 155 escaños al PP y una suma con Vox de 180 escaños —la mayoría absoluta son 176 escaños—, mientras que había otras encuestas que otorgaban 140 escaños al PP y 35 a Vox, es decir, unas suma de 175 escaños. En ese contexto, la mayoría de encuestas tiraron al final hacia arriba, por el miedo a quedarse descolgadas o a fallar, dando por buenos los cálculos de la empresa que en aquel momento tenía más prestigio.
¿Podríamos decir que, en cierto modo, hubo un espejismo?
Así es. El análisis que le acabo de hacer explicaría por qué la mayoría de encuestas daban como seguro un PP muy fuerte y una mayoría absoluta sobrada junto con Vox. Pero era un espejismo, porque, como le indiqué al principio, un tercio de encuestadoras manteníamos que el PP no tendría más de 140 escaños y que Vox obtendría en torno a 35 diputados, por lo que la suma entre ambos no les otorgaría mayoría absoluta.
"Los dos tercios de encuestas que apuntaban a una mayoría absoluta de la derecha presentaban una noticia mucho más atractiva para los medios"
Ahora lo entiendo todo mucho mejor...
El principal motivo por el cual las encuestas han dado la sensación de que fracasaban ha sido el que le acabo de explicar. Pero insisto, no todas se equivocaron. Por lo que respecta a las que sí fracasaron, habían presentado una noticia más atractiva a priori y además se habían condicionado mutuamente. Si todas las empresas hubieran mostrado lo que realmente había, la mayoría de las encuestas habrían acertado. Por lo tanto, hoy estaríamos hablando de un acierto razonable, es decir, con un error menor del tres por cien, aun reconociendo que la remontada del PSOE no se vio venir.
¿Por qué no se vio venir la magnitud de la remontada socialista?
El motivo fue también de tipo técnico, en concreto, que la remontada socialista fue muy rápida, lo que hizo que no se pudiera llegar a medir. La remontada se inició de manera superacelerada desde el día siguiente al cara a cara televisivo entre Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez, que ganó el primero. A partir de ese momento, una serie de errores del PP, como confiarse en las encuestas, no ir luego al debate a cuatro o dar mensajes ambiguos con respecto al PSOE y a Vox, hicieron que los socialistas culminasen una remontada grande.
¿Las encuestas no pueden prever ese tipo de cambios?
Las encuestas no detectaron esa remontada, que fue muy acelerada, porque las encuestas miden movimientos lentos, no movimientos rápidos. No hay una sola encuesta que pueda medirte un posible cambio de ayer a hoy. Las encuestas te pueden medir lo que ha ocurrido, por ejemplo, a lo largo de los últimos cuatro o cinco días. En el caso que ahora nos ocupa, la remontada del PSOE fue muy rápida y muy eficaz, que es algo muy meritorio en términos de estrategia de campaña electoral.
¿Qué destacaría de la campaña electoral de Vox?
A Vox no se le pueden achacar errores a lo largo de la campaña electoral. El hándicap para este partido fue que al inicio de la campaña había perdido ya en torno a un 25 por cien del voto, que presumiblemente se había desplazado hacia el PP como voto útil. Por lo tanto, Vox siempre estuvo flojo en las encuestas. En ese sentido, la noticia más relevante de la campaña no fue la situación de Vox, sino que en la semana previa al 23-J el PSOE fue hacia arriba y el PP fue hacia abajo.
¿Por qué no acertaron tampoco los avances que se dieron a las ocho de la noche del 23-J con las encuestas a pie de urna?
Como sabe, hubo tres encuestas de ese tipo, la de GAD3 para Mediaset, la de Sigma Dos para Televisión Española y la de Sociométrica para El Español. La de Sigma Dos había sido elaborada con ese sesgo de consenso al que me he referido hace un momento, en este caso en relación a la de GAD3. Además, no eran encuestas a pie de urna, sino hechas a lo largo de la semana previa al 23-J, es decir, en la semana de silencio demoscópico. De hecho, ya hace años que no se realizan encuestas a pie de urna, porque eran carísimas.
"La remontada del PSOE fue muy rápida y muy eficaz, que es algo muy meritorio en términos de estrategia de campaña electoral"
Ah, no lo sabía...
En ese contexto, el efecto de no medir bien la remontada del PSOE fue muy intenso en Sigma Dos, que el 23-J salió con un pronóstico casi idéntico al que había hecho una semana antes, bajando quizás un poco al PP, pero dando todavía mayoría absoluta a la suma del PP y Vox. En el caso de GAD3, su pronóstico fue igual al que había ofrecido en los días anteriores. En cambio, nosotros —Sociométrica— fuimos los únicos que, en El Español, dijimos que la suma no daba. Nosotros nos mantuvimos fieles a nuestra percepción originaria de que la mayoría absoluta de la derecha no estaba para nada asegurada.
¿Qué le diría a quienes afirman que las encuestas manipulan de manera deliberada algunos datos?
Yo les diría que no existe tal manipulación. No puedo aceptar esa hipótesis que usted me plantea, pues considero que no hay manipulación ni por parte de los periodistas ni por parte de las empresas que hacen ese trabajo. Lo que sí se da en ocasiones es lo que en psicología se llama sesgo de confirmación.
¿Qué sería el sesgo de confirmación en este caso?
Sería ahondar o insistir en un titular, una noticia, una frase o una predicción porque piensas que lo que deseas va a ocurrir. En ese sentido, si tú crees que va a haber un vuelco electoral, puedes titular 'El vuelco se acentúa', 'El vuelco es una realidad' o 'El vuelco es irreversible'. Todos los seres humanos solemos hacer uso de una especie de atajo mental por el cual tendemos a confirmar nuestras propias creencias y nuestras propias predicciones, obviando muchas veces que los datos nos están diciendo lo contrario. Es por ello mismo por lo que nos creemos antes las buenas noticias que las malas.
¿Esa tendencia es universal?
Ese sesgo de confirmación opera siempre en todos los lugares y en todas las actividades humanas, pero hay veces en que es más potente que otras. Y esta vez ha sido muy potente. El vuelco electoral era a priori tan evidente, tan deseado, tan irreversible y estaba tan anunciado, y era además tan atractivo en términos de noticia, que casi todos nos creímos que ese vuelco se iba a dar, con independencia de lo que los datos objetivos nos decían acerca de que ese vuelco pudiera ser o no una realidad.
No cabe hablar entonces de tergiversación...
Así es. Eso no es manipular, eso es un sesgo de confirmación. Por tanto, quiero reivindicar que no ha habido ningún intento de manipular, ni por parte de los periodistas ni por parte de ninguna empresa. Lo que ha habido, insisto, es que se ha ahondado en una realidad atractiva que nos habíamos creado entre todos, que era la de un vuelco electoral o un cambio de gobierno.
"No ha habido ningún intento de manipular, ni por parte de los periodistas ni por parte de ninguna empresa"
Hay quienes dicen que el CIS sí habría acertado en esta ocasión...
Prefiero no opinar sobre el CIS en esta entrevista, pero hay que recordar que el CIS dijo que el PSOE ganaría las elecciones, cuando quien las ganó fue el PP. Partiendo de esa evidencia, es incomprensible que alguien mantenga todavía que el CIS acertó, pues en lo más importante, que es anunciar quién será el ganador, falló por completo.
¿A qué atribuye que haya analistas que cuestionan a Feijóo pese a su victoria electoral?
Bueno, determinadas opiniones acerca de que Feijóo debería dimitir o ser sustituido vienen motivadas por la diferencia entre las expectativas que había antes del 23-J y la realidad final. Las personas que dicen eso no son objetivas y se dejan llevar por los sentimientos. Es como si pensasen: "Feijóo ha fracasado muchísimo, porque iba a ganar con 160 diputados y al final ha obtenido sólo 137 escaños". Esa percepción subjetiva de fracaso es la que hace que se origine un sentimiento de desprecio, de querer que Feijóo se vaya y de que venga otra persona.
¿Qué le parece esa percepción negativa sobre el líder popular?
Le diría que, en primer lugar, me parece injusta, porque Feijóo ha ganado las elecciones, y no se le puede pedir a un líder político otra cosa que no sea esa. En ese sentido, no hay que olvidar que los pactos posteriores ya no dependen de la persona que ha ganado unas elecciones, sino de otras circunstancias. Por lo tanto, no puedes atribuir a una persona que ha ganado, en este caso Feijóo, el hecho de que luego no gobierne.
¿Añadiría algo más en ese sentido?
Sí, también le diría que los mecanismos de sustitución democráticos en los partidos son, por regla general, tremendamente lentos. Con ello quiero decir que no se puede crear un líder de un mes para otro. Además, el actual presidente del PP ha ganado las elecciones. A todo ello hay que sumar que ahora mismo no hay ninguna otra elección a la vista.
Feijóo debería seguir entonces...
Sería un error que el PP sustituyera a Feijóo, porque sería un salto al abismo y entrar en un terreno desconocido e inhóspito. Y creo que el PP no se puede permitir eso. Esto último es ya una opinión personal, no estrictamente técnica. A mi juicio, Feijóo tiene méritos para continuar y para seguir intentando el vuelco electoral.
"Sería un error que el PP sustituyera a Feijóo, porque sería un salto al abismo y entrar en un terreno desconocido e inhóspito"
¿Qué otras conclusiones podemos extraer del 23-J?
Como sabe, al ser España una monarquía parlamentaria, los gobiernos en nuestro país son gobiernos que se constituyen a través de pactos parlamentarios. Aquí no hay gobiernos presidencialistas, que normalmente se deciden de forma directa o en una segunda vuelta. Aun así, los años de bipartidismo nos habían nublado la vista y nos habían hecho creer que había un modelo de alternancia entre el PP y el PSOE como casi únicos protagonistas, y que ese modelo no cambiaría, pero ahora vemos que no es así.
¿Cuál es el modelo hoy vigente en nuestro país y en el resto de Europa?
El modelo hoy vigente, más moderno y más europeo, es un modelo multipartidista. En el caso de España, en estos últimos años hemos tenido cinco partidos relevantes a nivel estatal. Ahora hay ya sólo cuatro partidos —tras la práctica desaparición de Cs— y este modelo es más estable. De hecho, esta realidad de cuatro partidos ha venido para quedarse. Los votantes están empezando a asimilar ya esa realidad.
¿Los votantes de izquierdas y los de derechas han asimilado esta nueva realidad por igual?
Yo diría que los votantes de izquierdas han asimilado esta nueva realidad muchísimo antes, tanto los del PSOE como los de Sumar —cuyo antecedente es Unidas Podemos—. Los votantes de ambas formaciones intuyen que de manera habitual habrá pactos entre las dos y les parece bien que sea así, mientras que los votantes de derechas aún no han asumido la nueva realidad de contar con el PP y con Vox. Eso explicaría en parte lo que ha pasado ahora.
¿La relación entre el PP y Vox es más compleja?
Efectivamente. La pelea del PP por quitarse de encima a Vox y la de Vox por no disimular que quiere sustituir al PP ha hecho que hayan llegado ahora totalmente peleados a la meta final. El hecho de que hayan llegado peleados, evidentemente les ha pasado factura electoral este pasado 23-J. Yo no voy a entrar en cuál de los dos partidos tenía más razón, pero desde luego la estrategia que han mantenido ambos no ha sido buena ni para el PP ni para Vox.
Es cierto, sí...
Los cuadros del PP y de Vox aún no han asumido que juntos pueden más que separados y que no es posible que uno absorba o se coma al otro. En cambio, la izquierda entendió la situación a la primera. El PSOE sabe que no puede evitar que Sumar esté ahí y que tenga fuerza, mientras que Sumar sabe que no puede impedir que el PSOE sea más grande. Así que ambos debieron pensar: "Mejor juntos que peleados". Por lo que respecta a la derecha, sigue sin haber un criterio claro en el ámbito nacional, porque el PP y Vox aún no han asumido que la actual situación todavía va a existir durante mucho tiempo, pues es muy difícil que Vox desaparezca a corto plazo.
"Ahora mismo, la distancia electoral que hay entre el PP y el PSOE en Baleares es pequeña"
En general, ¿son positivos los gobiernos de pacto?
Bueno, siempre que hay un gobierno de pacto, ese gobierno por definición es débil. A priori, son más débiles los gobiernos de pacto que los de mayoría absoluta. Y hoy hay gobiernos de pacto en casi todos los sitios. Por tanto, en todas las comunidades y ciudades en donde ha ganado el PP y ha tenido que pactar con Vox de una manera o de otra, podemos decir que esa victoria es una victoria provisional.
¿En qué sentido?
En el sentido de que tendrá que ser esta legislatura la que confirme o no, con vistas a la siguiente, que ese pacto o que ese partido que lo ha liderado es el que merece también mayor confianza en los comicios autonómicos y municipales de 2027.
¿Y en el caso de Baleares?
En el caso de Baleares, si queremos ver una posible mayor distancia que la actual entre el PP y el PSOE, tendremos que esperar a que acabe esta legislatura. Ahora mismo, la distancia es pequeña entre ambas formaciones. El PP lo sabe, pero al mismo tiempo también sabe que en estos momentos tiene un tiempo por delante para intentar agrandar esa distancia.
De momento, sigue habiendo una gran igualdad entonces...
Hoy por hoy, en Baleares las fuerzas parlamentarias y las sociológicas están mucho más igualadas de lo que podría quizás parecer.
¿Cuál debería ser el objetivo de la presidenta del Govern con respecto a esta situación concreta?
El objetivo de Marga Prohens con respecto a esta situación concreta debe ser convertir su Govern en un gobierno fuerte, para que dentro de cuatro años pueda verse una mayor distancia entre populares y socialistas. Ahora mismo, el PSOE en Baleares está vivo y fuerte. Además, en caso de que Sánchez acabe gobernando de nuevo en España, ello supondrá un fortalecimiento de los socialistas en las distintas autonomías.