De esta manera, se desclasificarán como suelo rústico protegido (área de interés natural) un total de 153.015 metros cuadrados que garantizarán la recuperación de la zona húmeda y la protección del Limoniun barceloi, una planta endémica y en peligro de extinción.
Al mismo tiempo, el Ayuntamiento de Palma ha destacado que se minimizará la superficie edificable y se apostará por propiciar que en esta zona haya una diversidad de usos. Concretamente, se reservarán 16.963 metros cuadrados para equipamiento y una superficie similar para calles.
Además, se reducirá la superfice adjudicada a la construcción de un centro comercial, que pasará de más de 93.000 metros cuadrados a siete mil para uso comercial. Esta superficie se adaptará al Plan Director de Equipamientos Comerciales de Mallorca, elaborado por el Consell.
MENOS PRESIÓN DEL TRÁFICO RODADO
Por otro lado, para integrar el espacio edificado con el ecosistema y la zona verde, se creará una ruta de transición hacia la zona húmeda y se eliminará la presión que representa la ronda de tráfico rodado.
En cuanto al equipamiento comercial, se descartará la posibilidad de realizar un centro de grandes dimensiones y se creará un programa de usos mixtos para que la Platja de Palma disponga de un centro de servicios y equipamientos de referencia, y también para reducir la necesidad de que los residentes deban acometer desplazamientos.
Desde Cort han destacado que, de esta forma, "se buscarán alternativas que favorezcan el interés general y que no alimenten las dinámicas especulativas en esta zona". Además de un uso comercial, se permitirán usos administrativos y de servicios personales, el de restauración y el recreativo. También se podrán construir viviendas plurifamiliares.
Suscríbase aquí gratis a nuestro
boletín diario. Síganos en
Twitter y
Facebook. Toda la
actualidad de Mallorca en
mallorcadiario.com.