La autopista Llucmajor-Campos ha sido inaugurada este lunes entre protestas y con notables ausencias: ni Més ni Podem -ni tampoco la presidenta Armengol- han estado presentes en el acto. Las máximas autoridades que ha asistido ha sido la presidenta del Consell, la socialista Catalina Cladera y los alcaldes de los dos municipios afectados, Eric Jareño y Xisca Porquer, ambos del PP.
Según ha recordado la presidenta del Consell insular, "las obras del desdoblamiento son una reivindicación histórica de los ciudadanos de la comarca de Migjorn".
La reestructuración del trazado existente -con una obras que arrancaron en octubre de 2018 y que culminan este lunes con la inauguración- tiene como principal objetivo reducir la siniestralidad de un tramo de concentración de accidentes, por el que diariamente circulan alrededor de 24.000 vehículos. "Por esta razón, es imprescindible dotar a la carretera con unas medidas de seguridad para paliar el alto número de víctimas y de siniestralidad. El gran número de entradas a caminos y fincas y el trazado de la vía son las principales causas", indica el Consell
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Evolución de la intensidad media diaria de vehículos (IMD) de la Ma-19
La evolución de la intensidad media diaria de vehículos es otro de los indicadores que han hecho de este desdoblamiento una obra prioritaria. Según los datos de la institución insular, del año 2000 al 2018 se ha producido un incremento de la IMD en esta vía de un 52,60 por ciento.

LA CARRETERA
La carretera dispone de una calzada de dos carriles por sentido. Se ha construído a partir del trazado actual y tiene 10 metros de arcenes. El ancho de la calzada es de de 7 metros (3,5 por carril). Por lo que respecta a la mediana, mide dos metros, en comparación con los diez metros previstos inicialmente. Asimismo, como carretera desdoblada, el límite de la vía será de 100 kilómetros por hora. Todas estas características hacen de este proyecto un desdoblamiento como el de la carretera de Manacor (Ma-15), aunque, en este caso, se ha expropiado un 25 por ciento menos de terreno.
El pavimento está construído con un asfalto fonoabsorbente en la última capa. Este material permite que los vehículos se adhieran mejor, expulsa el agua de la calzada y disminuye substancialmente el ruido. Además, se han instalado 6.500 m² de pantallas acústicas en puntos concretos que reducirán el nivel de ruido para evitar molestias a los vecinos.
Las vías de servicio pasan a ser caminos de servicio. Esto significa que no tienen que cumplir la normativa de carreteras de servicio, es decir, pueden ser más pequeñas para adaptarse al terreno sin que se tenga que excavar o acumular tierra. La anchura de los caminos es de 5,5 m, en lugar de los 10 y 7 metros que contemplaba el proyecto del 2013.
Asimismo, hay dos pasos inferiores, por lo que quedan suprimidos los pasos superiores del proyecto anterior (Son Gabriela y Son Sala). De esta manera, se reduce el impacto ambiental, visual y acústico. El primer paso inferior, situado en el km 31, será para vehículos y peatones y tiene entrada y salida en ambos sentidos. En cambio, el segundo paso inferior, situado en el km 32,4, solo es para peatones y ciclistas.
EL PACTE ENCARGÓ UNA ENCUESTA PARA CONOCER LA ACEPTACIÓN SOCIAL DE LAS OBRAS
El Consell de Mallorca encargó una encuesta para conocer la aceptación y el estado de la opinión de la ciudadanía sobre el proyecto. Entre los días 20 y 27 de marzo del 2017 se hicieron 1.000 entrevistas telefónicas, de las cuales el 60% eran a personas residentes de la comarca del Migjorn y el 40% restante a personas residentes en la isla.
El resultado de la encuesta indica que el 47,1% es persona usuaria habitual de la carretera Llucmajor-Campos y que el 77% de las personas encuestadas la utiliza durante todo el año y no solo en verano. Además, el 45,7% manifestaron que se sienten seguros cuando circulan por esta carretera; mientras que, el 40,1 % se sienten muy inseguros. Asimismo, el 34,7% valora la carretera como bastante insegura, seguido del 30,8% que la considera bastante segura y, por último, el 14,3% que la evalúa como muy segura.
A la pregunta de si es necesario mejorar la carretera, el 71,8% de las personas encuestadas han respondido afirmativamente, mientras que el 13,8% cree que no y el 14,4% que no sabe o no contesta. Por lo que respecta al proyecto de mejora del Consell de Mallorca, el 73%, lo apoya y solo el 7,1% lo rechaza.
A la hora de plantear la reforma de la carretera, el 87,8% de las personas que participaron en la encuesta se decantan por la mejora de la seguridad; seguido del 25,8%, que consideran que es más importante el menor consumo de territorio posible; o el 23,9%, que cree que la carretera se tiene que integrar en el paisaje.
Por lo que respecta a la pregunta concreta sobre la importancia que tiene que tener la protección del territorio cuando se trata de mejorar una carretera, el 42% considera que tiene máxima importancia; mientras que, solo el 7,8% cree que tiene poca.
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