Se ha cumplido un año de pandemia. ¿Cuál es el estado de su sector?
Estamos hundidos, fatal y muy necesitados de las ayudas que han de llegar de Madrid. Son la única salvación para los que seguimos en pie porque por el camino ya se han quedado el 30 por ciento. Las del Govern y Consells se han tramitado y gestionado bien y rápido pero son del todo insuficientes. La inyección tiene que venir del Estado, como en el resto de países.
De los 855 millones que finalmente llegarán a Baleares, ¿en cuánto cifran la porción que irá a hostelería?
Cifras exactas no tenemos pero sí le diré que, en general, somos un sector que cumplimos con el criterio de grandes pérdidas respecto a 2019. No somos como otros sectores que ya venían tocados de antes, como por ejemplo los afectados por la quiebra de Thomas Cook. 2019 para nosotros fue un año bueno y en 2020, por los cierres del coronavirus, sufrimos el batacazo.
"No estamos de acuerdo con muchas de las decisiones que toma el Govern pero la comunicación hay que mantenerla porque si no, no habrá soluciones"
Sin embargo, usted mismo reclama facilidades de crédito para ponerse al día con Hacienda.
Efectivamente, para acceder a las ayudas hay que estar al corriente de pago con Hacienda y como comprenderá, después de un año de cierre, la mayoría no cumple este requisito así que es urgente que se articulen créditos ISBA desde la comunidad.
Después del último volantazo del Govern con el cierre de los interiores de bares y restaurantes, ¿esperan algo de esta Semana Santa?
Aspirábamos a tener una semana floja pero relativamente digna, dadas las circunstancias, pero es evidente que no será ni eso. El cierre de interiores nos ha matado. La gran mayoría no tiene terraza así que no pueden funcionar.
"Si las ayudas de Madrid no llegan pronto, sólo quedarán franquicias"
¿Se han enrarecido las relaciones con el Ejecutivo después de este capítulo? Se lo pregunto porque para muchos ya ha sido la gota que colma el vaso.
Nosotros no estamos de acuerdo con muchas de las decisiones que se toman pero la comunicación hay que mantenerla porque si no, no hay soluciones. Hay una parte de nuestro sector que cree que el Ejecutivo implanta restricciones con mala fe y, honestamente, no creo que sea así. Es una situación difícil de manejar pero tampoco se puede hacer con improvisación.
¿Temen que les clausuren de nuevo las terrazas en vista del aumento de contagios y el temor a la variante británica?
Esperemos que no, sería la puntilla. Además, está demostrado que en las terrazas uno no se contagia (es un espacio al aire libre y por tanto ventilado) y en los interiores está por ver. En cualquier caso, si queremos mover las economía y sacar a la gente del ERTE hay que ampliar las terrazas, no quitarlas.
"La restauración no vive sólo del verano: el resto de meses son imprescindibles para nuestra supervivencia"
El Ejecutivo de Armengol lo fía todo al verano. ¿Hace bien?
Entiendo su preocupación por no llegar a la temporada alta pero deben entender que nuestro sector vive también del invierno. De hecho, la inmensa mayoría de los establecimientos del interior de las islas no viven de los turistas del verano sino de la demanda interna durante el resto de meses. Así que si no se ha podido facturar en invierno para mantener el verano, va a ser complicado llegar vivos.
A la vista de los hechos, no les hacen caso...
Yo mismo se lo he comentado a la presidenta Armengol, al conseller Negueruela y a la presidenta del Consell, Catalina Cladera, y comparten nuestra preocupación pero es evidente que el motor fuerte arranca en verano y ellos apuestan por esos meses. Yo insisto en que deberían ver que nos tienen que cuidar y salvar a todos.
¿Qué pasará en otoño si este verano no hay apenas temporada?
Pues será la muerte definitiva de la hostelería propia y genuina, la de los negocios pequeños y familiares. Quedarán en pie sólo las franquicias y las grandes cadenas que es lo peor que le puede pasar a Baleares porque perdería toda la riqueza y atractivo turístico de cara a Europa.
"Si desaparecen los negocios pequeños y familiares sólo quedarán las franquicias y las grandes cadenas, lo peor que le puede pasar a Baleares"
Una de las exigencias que les imponía el Govern para reabrir interiores era la colocación de medidores de CO2. No se ven en todos los establecimientos...
Estamos obligados a ponerlos pero, dada la falta de estocaje, es imposible que hayan llegado a todos. Si hay una inspección basta con mostrar el pedido. No obstante, nosotros hemos presentado una propuesta basada en un estudio de un equipo de ingenieros acerca de la maquinaria que habría que implementar para evitar contagios con aforos altos pero no han hecho caso.
Queda claro que están arruinados en los económico, pero ¿y la salud mental? ¿Cómo están anímicamente?
Mal, terriblemente hundidos. Con cada cierre, con cada marcha atrás se te va apagando la ilusión y la esperanza. Hay personal, por ejemplo, que no quiere venir a trabajar por el desastre de los ERTE. Piense que para esta última apertura de interiores al 30 por ciento -que ha durado una semana- se rescató a trabajadores pero a la semana los hemos tenido que devolver al ERTE. ¿Sabe cuándo cobrarán?: En dos meses. Así no hay quien viva. Por ello, pedimos al Govern que negocie con los bancos para que adelanten ese dinero a los trabajadores.
"Con cada cierre, con cada paso atrás se te va apagando la ilusión. Estamos muy hundidos moralmente"
¿Quiere transmitir algún mensaje a la ciudadanía?
Sí. Que por favor cumplamos todos. Estamos arruinados y agotados. No puede ser que los negocios nos estemos desangrando y continúe el botellón o las reuniones en casas. Sin la colaboración de los ciudadanos no hay nada que hacer.