Un pasacalles hasta Son Moix precedido de una comida de hermandad y un concierto musical a cargo del Capitán Cola. Este es el plan que han preparado las peñas béticas de la isla para acompañar a su equipo el próximo sábado, en el encuentro ante el Real Mallorca.
Hace ya seis temporadas que Real Mallorca y Real Betis no coinciden en la misma categoría. Tras el descenso de los bermellones a Segunda División A, y la posterior caída a los infiernos de Segunda B hace dos años, béticos y rojillos han seguido caminos dispares. El cuadro andaluz ha continuado, a veces con mejor fortuna y otras con más sufrimiento, en la élite del fútbol español, y ahí es donde, este próximo sábado, se volverán a reencontrar dos clubs que, tras la disputa de las primeras 14 jornadas del campeonato actual, se hallan inmersos en la lucha siempre cruenta para salvarse de la quema del descenso.
No obstante, sea mejor o peor su andadura en la Liga, la visita del Betis a la isla siempre despierta pasión, y mucho más aún si, como ocurre esta temporada, la llegada de los verdiblancos se produce después de un largo período de 'ayuno' de seis años en los que la escuadra que ahora entrena Joan Francesc Ferrer 'Rubi' no ha puesto los pies en Son Moix.
Al fin y al cabo, se trata del club que cuenta con una mayor implantación de aficionados y peñas en Mallorca, solo por detrás de los bermellones y de los dos grandes gigantes del fútbol español, FC Barcelona y Real Madrid. La numerosa colonia andaluza residente en la isla y la simpatía que históricamente ha despertado el Betis en el conjunto del país explican que cada vez que los sevillanos visitan Mallorca se encuentren con un ambiente muy propicio y se vean arropados por miles de incondicionales.
Así ocurrirá también este sábado, día para el cual las peñas béticas establecidas en Palma y otras localidades mallorquinas llevarán a cabo un amplio abanico de actividades que se iniciarán a las 12,30 de la mañana en el Mercado Gastronómico de San Juan, en s'Escorxador, con la tradicional recepción de las peñas. A las 13 horas, tendrá lugar una comida de hermandad, y a las 14 horas la actuación en concierto del Capitán Cola.
Tras una hora y media de música y baile, a las 15,30, la 'marea verde' pondrá rumbo hacia el estadio de Son Moix mediante un pasacalles que, conociendo la especial idiosincracia de la afición bética, no estará exento de marcha y animación.
Betis y Mallorca comparten esta temporada una trayectoria muy similar. Los verdiblancos superan por dos puntos a los bermellones gracias a su victoria del pasado sábado ante el Valencia y la derrota del cuadro de Vicente Moreno en el estadio del Levante. Sin embargo, unos y otros se hallan muy cerca de las posiciones de descenso, que marca el Celta con 12 puntos. Una derrota podría significar, para béticos o bermellones, caer directamente en el abismo, y en el caso del entrenador visitante, Rubi, volver de vacío de Son Moix podría dejarle en la cola del paro. Vicente Moreno, en cambio, parece gozar, de momento, con la absoluta confianza del equipo directivo que encabeza Maheta Molango.
Otra característica en común entre Mallorca y Betis es su incapacidad para sumar puntos a domilicio. De hecho, los mallorquinistas aún no han conseguido arañar ni un simple empate, y los andaluces reducen su cosecha como visitante a dos discretas tablas. Esta tendencia parece favorecer a los mallorquinistas de cara al choque del sábado. El equipo de Moreno se muestra relativamente poderoso en Son Moix (igual que el Betis cuando juega en su estadio), y tendrá enfrente a uno de los peores visitantes de la categoría. Excepción hecha del Mallorca, claro está.