La demolición este martes del Bloque VIII de Camp Redó ha vuelto a levantar un cruce de acusaciones entre el Ayuntamiento de Palma y los vecinos de la barriada. Mientras que Cort asegura que se están poniendo las bases para la futura rehabilitación de la barriada, los vecinos afirman que todas las actuaciones que se realicen no serán más que "un mero parche" pues lo que necesita el barrio es una plan de rehabilitación integral de toda la zona, incluído el mercado municipal de Camp Redó que se configuraría como eje integral del comercio y la creación de empleo.
La edificación de los 24 bloques sociales de Camp Redó y la rehabilitación integral de la zona donde están situadas estas viviendas se ha convertido en una pesadilla tanto para los vecinos de la barriada como para el Ayuntamiento de Palma. Las posturas están enfrentadas y alejadas y las interpretaciones difieren radicalmente por lo que la proximidad de un acuerdo se hace inviable.
La degradación de la barriada tiene un punto de inflexión cuando en 2008 se aprueba la reforma integral de la zona dado que las viviendas sociales generaban bolsas de marginación, pobreza, abandono y delincuancia que conllevaba una alta degración social, medioambiental y urbanística". Tras este acuerdo, en 2012 se paraliza el proyecto, lo que agrava la degradación de la zona. Desde entonces, según los vecinos, las actuaciones han consistido en meros parches sin una solución definitiva, integral y efectiva.
La demolición este martes del Bloque VIII ha vuelto a abrir la caja de pandora. La Plataforma "Salven Camp Redó", la Asociación de Vecinos de la barriada y la Federació de Veïnats de sa Ciutat de Palma entienden que la única forma de frenar la actual degradación ambiental, económica y social que está sufriendo la barriada "pasa por ejecutar un proyecto que contemple un plan integral de rehabilitación del barrio", según destaca Victor Bláquez, presidente de la plataforma.
INVERSIONES EN LA ZONA
El Ayuntamiento de Palma, por su parte, ha adelantado que, en la actualidad, no dispone de un plan integral de rehabilitación para los 24 bloques sociales, aunque sí ha subrayado que se están inyectando partidas económicas muy importantes para dignificar la barriada y, en concreto, las viviendas sociales conocidas como "Korea".
Por ello, Cort tiene entre sus objetivos "continuar con las subvenciones de rehabilitación de edificios, mantener el trabajo comunitario social y atención especial para conformar comunidades de propietarios", según han señalado fuentes municipales.
Además, el Ayuntamiento de Palma apuesta por "luchar contra las ocupaciones ilegales, reforzar la colaboración con el Ibavi y crear espacios públicos mejorando el entorno urbano".
MERCADO DE CAMP REDÓ
El segundo gran punto de fricción entre vecinos y consistorio hace referencia al mercado de Camp Redó. Los vecinos apuestan por reabrir el mercado y situarlo como punto de referencia de la actividad económica, comercial y social de la barriada.
Este mercado dinamizaría la barriada y serviría de complemento tras la rehabilitación de las viviendas sociales. Por ello, los vecinos han solicitado a todos los grupos políticos del Ayuntamiento de Palma que aúnen voluntades para convertir este mercado, cerrado desde el pasado mes de julio, en un gran centro comercial y social que permitiría reactivar el tejido social de la barriada y crear puestos de trabajo en una barriada con un alto índice de desempleo.
La imposibilidad de los placeros de poder hacer frente a los gastos de explotación de los puestos fue la puntilla que obligó a cerrar este tradicional mercado palmesano.
Por ello, los vecinos han pedido al Ayuntamiento de Palma que lidere la reactivación de este emblemático mercado que ayudaría potenciar el entorno actual del barrio.