Una de las labores esenciales de Marineland Mallorca, seguramente poco conocida aún, es la de ayudar a la preservación y reproducción de varias especies. Esos proyectos en favor de la vida animal se pusieron ya en marcha hace cincuenta años, cuando el parque abrió sus puertas, y continúan hoy con más fuerza e ilusión si cabe, ahora de la mano de un equipo de profesionales conformado por Félix Manuel Afonso, Marina Berenguer y José Ángel Mendoza.
Marina Berenguer es la bióloga de Marineland Mallorca. "El público que va al parque quizás no conozca que, más allá de los espectáculos, llevamos a cabo una tarea muy importante con nuestros programas de conservación", explica a mallorcadiario.com, para añadir que la finalidad de esos programas "básicamente se centra en la reproducción". De hecho, la mayor parte de los animales que hay ahora en Marineland han nacido en el propio parque o proceden de estaciones de cría de otros parques que pertenecen al Grupo Aspro Ocio. "Esencialmente, nosotros lo que hacemos es criar", destaca. La instalación específica en donde se realiza esa labor es, además, visible al público.
Cuando Marina habla del programa específico de conservación pensado para los delfines, recuerda que el delfín es un animal que está hoy en peligro de extinción, ya que en estado salvaje cada vez quedan menos. "Nosotros ponemos nuestro granito de arena para ayudar a su preservación", recalca. En el parque no sólo les proporcionan un lugar en el que vivir, sino que también los crían. En Marineland hay ahora 11 delfines. De momento, los dos últimos nacidos en el parque vinieron al mundo hace tres y cuatro años, respectivamente. El más jovencito se llama Alfa y el otro se llama Romeo. "No es broma", remarca con una sonrisa.

Marina confirma que los delfines son unos animales muy inteligentes. "Tienen unas capacidades increíbles, tanto de aprendizaje como físicas", reconoce. En esa misma línea se pronuncia Félix Manuel Afonso, que es el director técnico del delfinario. Su tarea consiste, esencialmente, en supervisar los entrenamientos y los espectáculos, y en garantizar que los animales estén bien. "Nuestro trabajo es conocer a los animales y crear relaciones con ellos, porque cuanto mayor es nuestra relación con el animal, mayor es también la confianza, lo que supondrá que el animal esté además mejor", explica Félix.
Los entrenamientos de los delfines se realizan en paralelo con unos cuidados médicos que implican ecografías y analíticas voluntarias, más la atención directa del veterinario ante cualquier posible eventualidad. "Los delfines confían en nosotros y por eso nos dejan que podamos hacerles, por ejemplo, una extracción de sangre", aclara el director técnico. Félix lleva casi tres años en Marineland Mallorca. Su trabajo tiene, en este caso, un fuerte componente vocacional. "Yo vivía en Tenerife, enfrente de un zoológico, en el que mi padre era el responsable de las aves", recuerda.
PINGÜINOS Y 'FERRERETS'
En Marineland existe también un programa de conservación del denominado pingüino de Humboldt. "Es una especie originaria de América del Sur, en concreto, de Perú y de Chile", explica de nuevo Marina. En ese sentido, son animales que están habituados a vivir en un clima bastante parecido al que, por ejemplo, hay en nuestra isla. Están acostumbrados al calor y toleran amplios rangos de temperatura. En el parque hay ahora 12 pingüinos. "El programa de conservación se enfoca a la reproducción, a la cría de esta especie", señala Marina, quien recuerda que la última pingüina que por ahora nació en el parque se llama Noah y tiene cuatro años.

El tercer programa de los que lleva a cabo el parque está centrado en el sapillo balear o 'Ferreret', que a principios de los años ochenta estuvo a punto de extinguirse. "Tenemos un especial cariño hacia el programa de conservación del 'Ferreret', porque es un sapillo endémico que sólo podemos encontrar aquí en Baleares", comenta Marina. Esta iniciativa de preservación se realiza de manera coordinada con la Consejería de Medio Ambiente y con el Consorcio para la Recuperación de la Fauna de las Islas Baleares (COFIB). Marineland Mallorca proporciona, en concreto, el lugar de cría.
"Cuando tenemos ya un gran número de ejemplares de 'Ferreret', quedamos con la Consejería y hacemos una suelta, que suele ser en la Serra de Tramuntana", explica la bióloga de Marineland, en donde lleva ya seis años trabajando. La última suelta tuvo lugar el pasado mes de julio, con 50 ejemplares adultos de 'Ferreret'. Por otro lado, también se producen sueltas de larvas con una cierta frecuencia, igualmente en la Serra de Tramuntana. El cariño que Marina siente hacia el 'Ferreret' puede hacerse extensivo a todas las especies que también hay en el parque. "Lo que más me gusta de mi trabajo es convivir cada día con los animales", destaca.
Su labor como bióloga también incluye, entre otras facetas, encargarse de la preparación de las comidas. Movidos por la curiosidad, le preguntamos qué suelen comer por ejemplo los delfines. "Todos siguen una misma dieta, compuesta básicamente por arenques, caballas o calamares", afirma. Antes de concluir la entrevista, le preguntamos a Marina por la labor que lleva a cabo el tercer componente del equipo, José Ángel Mendoza. "Es el responsable de los animales exóticos", indica. Entre dichos animales se encuentran loros, cacatúas, guacamayos y flamencos. También esas aves han encontrado en el parque un lugar en el que poder sentir plenamente el pálpito de la vida.