Junio es mes de viajes de estudiantes a Mallorca. Miles de jóvenes se concentran en playas y calles de ciertos núcleos de la isla: diversión, deporte y fiesta pero también profundas molestias a los vecinos. s'Arenal es uno de ellos. A caballo entre Palma y Llucmajor, es uno de los puntos más conflictivos.
Los vecinos denuncian que las Policías Locales de ambos municipios se pasan la patata caliente. "Estas últimas noches, cuando los estudiantes se ponen en la playa, los agentes los echan de un lado del torrente al otro, pero los ruidos siguen", protestan desde la asociación Amics de s'Arenal.
Desde la Policía Local de Palma y Llucmajor niegan que la estrategia consista en "ahuyentar" sino en incautarse del alcohol para evitar el botellón.
Concretamente, desde el cuartel de Llucmajor resaltan que hay un operativo en marcha, que contempla el cierre al paso de personas con alcohol a la playa así como un horario policial especial, que se confecciona en función "de la presión que se haga en la parte de Palma" y con turnos solapados para no dejar franjas horarias sin control en la calle.
Así, patrullas uniformadas se colocan desde las 23 horas del pasado martes en el cruce de la calle Sant Bartomeu y Costa i Llobera impidiendo que los jóvenes accedan a la playa de s'Arenal con alcohol. "No les podemos impedir que salgan a la calle y se muevan, pero sí que beban en la calle y en la arena", afirman desde el cuartel.
PROBLEMAS QUE SE TRASLADAN Y NO SE AFRONTAN
Sin embargo, al problema del alcohol y la suciedad se suma el de los ruidos, que es más difícil de controlar. "Una botella de cerveza o de whisky se la puedes quitar, un megáfono también, pero la voz no", explican fuentes policiales.
Los vídeos que ilustran la noticia muestran un importante grupo de jóvenes cantando de noche frente a un hotel de s'Arenal. "Alcohol, alcohol, hemos venido a emborracharnos y el resultado nos da igual", celebran.
Los vecinos se quejan de que al colocar barreras policiales, el "problema" se traslada de primera línea a calles traseras o a zonas cercanas, como Son Verí o la playa de Es Caló.
Por otro lado, desde la asociación vecinal lamentan también el estado en el que los grupos de jóvenes dejan las calles después de una noche de fiesta. "Orinan por todo y dejan las botellas y los vasos en cualquier sitio, es lamentable cómo queda".
Asimismo, se incide en la cuestión de ruidos y solicitan colaboración ciudadana, "interponiendo denuncias y no quedándose solo en redes sociales".