En concreto, estos vecinos dicen que la situación que viven en sus barrios es "insostenible". Emaya retiró un total de 11 contenedores de recogida no selectiva del barrio y los nuevos están ubicados a una distancia de 250, 300 y 400 metros de las casas. Según la portavoz de los afectados, María Isabel Juan García, este cambio de ubicación provoca que muchos vecinos, algunos de muy avanzada edad, tiengan que acudir a dichos contenedores con carretillas.
En consecuencia, se han creado lo que denominan como "puntos negros" en los barrios, es decir, lugares donde antes había contenedores y en los que ahora los vecinos depositan sus basuras en señal de protesta.
Según el comunicado, EMAYA justifica la retirada de los contenedores diciendo que los camiones de recogida de basuras no caben por las calles, pues son muy estrechas (pese a que cuando había los anteriores contenedores, los camiones pasaban sin problema alguno).
A fecha de hoy, hace exactamente 12 días que EMAYA no pasa a recoger la basura en donde los vecinos la dejan en señal de protesta. "La única respuesta que ha dado EMAYA a nuestras reivindicaciones hasta la fecha han sido dar parte al departamento medioambiental y poner multas a los vecinos. Desde EMAYA se trata a los vecinos como si fuesen sucios, dejados y no escuchan ni quieren ver que se necesita para cumplir con la ordenanza municipal", añade en la nota.
Para estos vecinos, la situación en el barrio es "insostenible por la inacción de EMAYA y la incapacidad de Neus Truyol de dar solución a un problema que padecen muchos ciudadanos de Palma. Los vecinos de Son Llull y la Vileta pagamos nuestros impuestos por un servicio del que no disfrutamos. Nos sentimos desatendidos y abandonados. Necessitam contenidors".