Emaya ha puesto coto a las pintadas vandálicas. Desde finales de julio, un equipo de la empresa municipal se dedica cada día a eliminar este tipo de grafitis. Empezaron por la Plaza Fleming para centrarse después en barrios como La Soledad. En esta barriada, y más concretamente, en el parc de les Ànimes, mallorcadiario.com acompaña a los operarios de Emaya en su tarea.
En este caso se trata de cuatro pintadas de peces de grandes dimensiones. Una vecina comenta que llevan allí un año, aproximadamente. Tres son muy simples, pero la cuarta es en color y tiene mucha cantidad de pintura. También son visibles manchas de anteriores grafitis, ahora cubiertos.
¿CÓMO SE ELIMINAN LAS PINTADAS?
El proceso de diagnóstico y actuación se desarrolla de la siguiente forma. Primeramente identifican qué tipo de pared es y qué resistencia tiene la pintura. De esta forma, los operarios saben qué herramientas deben utilizar para su restauración.
En este caso se trata de un muro de hormigón y utilizan una lima para lijar la superficie y desprender gran parte de la pintura. Posteriormente, aplican varias capas de una tonalidad similar a la de la pared.
En cambio, tapar una pintada sobre una pared de piedra puede tardar hasta 3 días. En estos casos se aplican productos decapantes específicos y posteriormente se retiran con agua a presión. Este proceso se repite hasta que se consigue eliminar la pintada.
EL PLAN DE CHOQUE DE EMAYA
Ante la ingente cantidad de pintadas detectadas en monumentos, paredes, muros, mobiliario público y propiedades privadas, el Ajuntament de Palma puso en marcha a finales de julio un operativo para tratar de disminuirlas.
Es uno de los retos que se ha marcado Cort para esta legislatura. En la rueda de prensa de presentación del plan, el acalde, José Hila, señaló que la ciudad tenía “demasiadas pintadas vandálicas, que contribuyen a dar una mala imagen de incivismo”. “Deseamos que la ciudad esté limpia y eso es una responsabilidad de todos”, aseguró.
En este sentido, el presidente de Emaya, Ramon Perpinyá, señaló que se va a actuar de manera “contundente” contra esta lacra y que se impondrán “más multas”. Aunque las sanciones no aumentarán -se mantendrán en 700 euros- sí anunciaron un aumento de la vigilancia.
El equipo antipintadas de Emaya lo forman 4 personas, que cada día eliminan entre 15 y 25 grafitis. Las primeras actuaciones del Plan de Choque se produjeron en las escaleras del Nixe, que enlazan la calle Bernat de Santa Eugènia con la avenida Joan Miró; en la plaza del Comtat del Rosselló y en la Plaza Fleming.
Recientemente, se han eliminado pintadas de grandes dimensiones en la parte no catalogada del Baluard del Príncep, en las escaleras que unen la Plaza Mayor con La Rambla, en las escaleras de la Costa del Teatro (la parte municipal) y en Son Ferriol, entre las calles Xeixa y Ordi.
LA OPINIÓN DE LOS VECINOS
Los vecinos de la zona consultados por mallorcadiario.com mantienen diferentes visiones acerca del plan que ha iniciado el Consistorio.
Hay quienes creen que no deben quitar todas las pintadas, sino hacer una suerte de selección y solo limpiar las paredes que tengan "grafitis feos". "En la calle Barranquilla quitaron unas pintadas del grupo SomArt, que eran muy bonitas. Eran arte. Estoy de acuerdo con que eliminen las pintadas vandálicas destructivas sin ningún tipo de valor gráfico. Pero hay grafitis muy trabajados y me da pena que los quiten", explica Aina.
Por otro lado, Adrián, que vive cerca de donde han actuado los técnicos, se muestra completamente en contra de todo tipo de pintadas, sean o no “artísticas”. “Me parece de vergüenza que se estropee lo que es de todos. Por mucho que un dibujo sea bonito, nadie le ha dado permiso para hacer esa pintada ahí. Son paredes y mobiliario público que hemos pagado todos. Me parece que ya era hora que el Ayuntamiento actuase para ponerle freno. Hay por toda la ciudad”, asegura.