Los abogados animalistas de España exigen leyes más contundentes contra el maltrato, poniendo el acento en los casos de mayor crueldad: para ellos, concluyen, las penas deben ser superiores a dos años de cárcel. Además, piden el fin de la tracción a sangre -sea con fin turístico o no- y la abolición de las tradiciones que, bajo la premisa de cultura o religión, supongan maltrato a animales.
Los representantes de las distintas comisiones y secciones de defensa de los derechos de los animales (CDA's) de los colegios de abogados de España que se reunieron en Palma la pasada semana han aprobado el documento con diez conclusiones. "El encuentro ha servido para poner de manifiesto la necesidad de instar a los poderes públicos y al legislador a adoptar medidas más eficaces y ambiciosas de protección animal", indican.
Todos ellos han acordado instar a reformar la ley en distintos ámbitos y disciplinas del Derecho con tipos agravados de delito de maltrato animal para los casos de especial crueldad, supuestos de zoofilia o aquellos causados a más de un animal; a promover el “sacrificio cero”; o a sustituir la experimentación con animales por “otros métodos alternativos científicamente satisfactorios y contrastados que permitan obtener el mismo resultado sin utilizar animales”.
Asimismo, indican la necesidad de incrementar el número y mejorar la eficacia de las inspecciones sobre las instalaciones y calidad de vida de los animales en el ámbito de la industria cárnica y alimentaria. Tanto en las granjas, como durante su transporte y su muerte en mataderos. "Con especial vigilancia para que dichos animales no sean objeto de maltrato, se les permita suficiente movilidad adecuada a su naturaleza y etología, y para que su muerte -mientras las mismas sean permitidas legalmente en el actual contexto social- sean absolutamente incruentas, sin excepción alguna por motivos culturales y/o religiosos", subrayan.
Por otro lado, consideran necesario impulsar cambios en el ámbito del derecho laboral con la finalidad de que los trabajadores puedan prestar la asistencia debida a los animales de los que sean titulares o cuidadores.
Otra propuesta es que los centros de atención a personas en situación de especial vulnerabilidad, como pueden ser los albergues públicos o concertados para personas sin hogar, las residencias públicas de ancianos o, incluso, los hospitales, permitan la entrada de los animales de compañía de los usuarios de estos espacios.
También se pide fomentar las adopciones y conseguir el "sacrificio cero".
El II Encuentro de comisiones y secciones de defensa de los derechos de los animales de los colegios de abogados reunió en Palma a cerca de 60 profesionales de más de una veintena de corporaciones profesionales de abogados de prácticamente todo el país.