La última vez que le entrevisté, hace año y medio, ya hablaba de una situación muy grave en los juzgados. ¿Cómo está ahora?
Pues sumergidos en la huelga de letrados, imagínese: completamente asfixiados. Si ya nos costó -y nos sigue costando- remontar del retraso que originó la pandemia, ahora sumamos esta huelga, cuyas consecuencias totales están aún por ver.
Es sensiblemente peor.
Sí. Porque, además, este año ha habido una subida importante de asuntos en todas las jurisdicciones. Las que funcionaban más o menos bien, ahora están muy saturadas.
"Hay nervios en la calle y eso se traduce en un aumento de asuntos judiciales"
¿A qué atribuyen este aumento de asuntos?
En Contencioso-Admisnitrativo estamos hablando de más temas de Extranjería -las pateras, por ejemplo- y luego, por el aumento de reclamaciones en sanidad y pandemia (multas). Por otro lado, está la subida en Primera Instancia, que se debe a distintos motivos, desde las modificaciones legislativas -por ejemplo, los retrasos de vuelos ya no los lleva Mercantil- hasta la situación económica. Estos juzgados reflejan muy bien este extremo. Mi impresión es que cuando aún hay dinero de por medio, la gente reclama.
¿Y Penal?¿Hay más nervios en la calle?
En Instrucción han subido notablemente los asuntos (varios miles) y evidentemente eso tiene repercusión en los Juzgados de lo Penal y la Audiencia Provincial. Aún no he visto la Memoria del presidente pero según recoge algún borrador, la subida es notable, lo que significa que el turismo tiene su reflejo y que épocas difíciles implican nervios en la calle. Antes la diferencia entre la guardia de invierno y la de verano era enorme, y ahora casi todo el calendario es igual. Los números nos dicen que la situación en la calle es muy mala.

Vamos, que los residentes son un problema...
Hay una tipología delictiva que a mí me preocupa especialmente, que son los delitos de índole sexual y sobre todo en menores, que se dan el ámbito del niño o la niña. El incremento es alarmante, hay semanas en la Audiencia que son monotemáticas y no hablamos de verano, por tanto, no derivan únicamente de las visitas en verano, son los residentes. Quizás es que se denuncia más o se detecta antes, pero me preocupa.
¿Qué opina de las acusaciones de la ministra de Igualdad, Irene Montero, acerca de que los jueces son machistas?
Teniendo en cuenta que el 70 por ciento de la carrera está compuesta por magistradas, ¿significa que nosotras somos machistas? Quizás es una manifestación que deberiera revisarse.
"El 70 por ciento de la carrera está compuesta por magistradas. ¿Somos nosotras machistas"?
Hablemos de okupas. ¿Es un gran problema?
Numéricamente no. Es cierto que genera mucha noticia pero yo creo que la situación en Baleares, a raíz de la instrucción que se dictó por parte de Fiscalía -apoyada por Juzgados y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado- se avanzó mucho. Así que no es el problema que pudiera darse en otras ciudades de España. No obstante, la situación jurísica es muy enrevesada y compleja.
Vayamos por partes. ¿Un okupa que entra en una segunda residencia -típico piso de la playa o casa de campo- está cometiendo un allanamiento de morada?
Sí, la segunda tiene la misma consideración que la primera. Cuando alguien se introduce ahí es allanamiento, que es un delito menos grave, que puede llevar aparejadas detenciones y muy importante: el desalojo de los ocupantes no tiene que pasar por el juzgado, la Policía puede sacarlos inmediatamente.
"La segunda residencia -el piso de la playa o la finca del campo- tiene la misma protección que la vivienda habitual: es allanamiento de morada"
Independientemente de lo de las 48 horas.
Eso es un bulo, no hay normativa legal que hable de 48, 24 o 72 horas. Entiendo algunas resoluciones judiciales han podido inducir a error, dada la maraña jurídica existente, pero reitero que no hay norma legal que hable de 24, 48 o 72 horas. La morada es morada y ese plazo va en contra del sentido común.
Puede pasar (y pasa) que haya mafias que se inventen "un contrato de alquiler".
Y ahi es cuando las Fuerzs y Cuerpos de Seguridad se las apañan para comprobar la veracidad de dicho contrato. Si el dueño evidencia que no es verdadero, si demuestra ante la Policía o la Guardia Civil que es fraudulento, no hay más: es allanamiento de morada. Lo que sí se ha dado es un inquilino que se va -o un lanzamiento que se ejecuta- pero esa persona ha dejado a otra dentro. Claro, el procediemiento lo has seguido contra A y te encuentras a B. Eso es lo que ha generado problemas en el ámbito contractual.

Hablemos de usurpación de vivienda, "la gran grieta".
Es para inmuebles que no son primera ni segunda residencia. Es un delito al que se le ha ido rebajando la gravedad, y ahora es leve, equivalente a una falta. En cualquier caso, si se te meten en casa y ya tienen dos trastos dentro para justificar que es su casa, yo iría por allanamiento...
¿Cuál es su consejo número 1?
Denunciar inmediatamente, no perder un segundo en avisar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y por supuesto, al propietario. Y luego hay otra vía que yo utilizaría que es la de la protección de titularidad registral. Se trata de un procedimiento muy sumario en el que la posibilidad de defensa del demandado es mucho más restringida.
"Si yo fuese abogada, ante un caso de ocupación utilizaría la vía de la protección de titularidad registral"
¿Qué supone?
La finalidad es proteger mi derecho registral así que implica recuperar la posesión. Honestamente, me resulta extraño que no se utilice. Evidentemente no es el que está previsto para la ocupación pero te vale igual y es mucho más eficaz y rápido. Si los abogados acuden a la vía civil utilizan el procedimiento del juicio precario, pero yo, si fuese abogada, iría por este otro camino. Así lo he defendido en ponencias y por escrito.
Eso de cara al propietario, pero para los vecinos la pesadilla puede ser infinita: peleas, ruidos, amenazas, etc.
Efectivamente, y por ahí se podría ir en lo Penal: delito de amenazas, delito de coacciones, delito de daños, delito de defraudación de fluido electrico. Incluso, la comunidad de propietarios puede privarle del uso del inmueble por actividades nocivas y molestas.
Luego está la 'inquiokupación', que no es una categoría delictiva como tal sino el impago de la renta por parte del inquilino.
Sí. Y hasta hace poco el procedimiento para sacar a un inquilino moroso era muy sencillo y relativamente rápido. Cuando yo ejercía señalaba a dos-tres meses vista. Ahora no, se puede ir hasta los ocho meses, más que nada por esa subida de carga de trabajo de la que hablábamos antes. Y eso que los jueces de Primera Instancia son especialmente trabajadores pero están colapsados.
"Hay propietarios que no alquilan sus pisos por miedo al impago y los retrasos en los lanzamientos"
Y todo esto tiene un reflejo en el mercado y los precios.
Claro, hay propietarios que no sacan al alquiler sus pisos por miedo al impago y el retraso en el lanzamiento.
¿Un informe de vulnerabilidad implica la paralización del proceso?
Los servicios sociales o en Palma también la Oficina Antidesahucios tienen acceso a la información clave para declarar a una persona o una familia como 'vulnerable' -salario mínimo vital, paro, ayudas, etc- así que si se acredita, el proceso queda parado.
"Los jueces no salimos a llorar por nuestra situación porque no estaría bien visto, pero motivos tenemos más que de sobra"
¿Y puede darse que sea el propietario el que esté en situación de vulnerabilidad?
Por supuesto. Esa idea de que alguien que tiene un piso y lo alquila es rico, es totalmente errónea. Está en determinado imaginario pero la realidad es otra. La gran mayoría de afectados son pequeños propietarios: gente que con mucho esfuerzo se ha comprado una casa para complementar el salario o la pensión. Repito, con mucho esfuerzo, toda la vida pagando una hipoteca. No hablamos de ricos. Eso no quita que haya fondos buitre o entidades bancarias detrás de estos procesos, pero son muy pocos.
Acabamos por donde empezamos: le noto muy preocupada por el estado de los juzgados. ¿Cuál es el ambiente, por ejemplo, en este edificio de Via Alemania?
Es de cansancio, impotencia, de magistrados que están en el orden civil y buscan irse, de jubilaciones voluntarias de profesionales que ya no pueden más. El panorama es desalentador, al igual que el de otros ámbitos de la sociedad. Por eso, quizás, nosotros no salimos a llorar. No está bien visto. Pero podríamos salir exactamente igual que los demás.
Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en Twitter, Facebook, Instagram y TikTok. Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.