Los resultados electorales del pasado domingo en Baleares se ajustaron mucho a lo que habían ido pronosticando las encuestas en las últimas semanas, en especial la de mallorcadiario.com. Mientras los distintos partidos analizan ahora las razones de su subida o de su bajada, resulta tal vez especialmente oportuno explicar las claves de la victoria del Partido Popular y la derrota del Pacte.
-Marga Prohens, una buena candidata
La apuesta del PP para que Marga Prohens fuera la candidata al Govern se ha demostrado finalmente acertada. Su experiencia política previa en el Parlament y en el Congreso, así como sus continuas apelaciones a la moderación a lo largo de la campaña han dado frutos positivos. Con Prohens, los populares no sólo han recuperado a antiguos electores que en 2019 habían votado a Cs o a El PI, sino que han sumado también nuevos apoyos a su actual proyecto, pese al gran empuje de Vox en Baleares. El avance más importante del PP se ha producido en el Parlament, en donde ha pasado de 16 a 25 diputados, siendo además el partido más votado.
-Mejoría del PP en todas las islas
Los buenos resultados de los populares en la Cámara autonómica se han reproducido también en el Consell de Mallorca y en el Ajuntament de Palma, con sendos triunfos de los candidatos Llorenç Galmés y Jaime Martínez, respectivamente. La mejoría se ha percibido también en municipios emblemáticos como Calvià, en donde podrá gobernar el popular Juan Antonio Amengual pese a haber quedado por detrás del socialista Alfonso Rodríguez, ya que contará con el apoyo de Vox. Todo ello, sin olvidar los excelentes resultados obtenidos también en Menorca, Ibiza y Formentera, en donde el PP presidirá igualmente los consells.
-El PP recupera el terreno perdido
En los comicios autonómicos de 2015 y 2019, el PP balear había obtenido unos resultados muy por debajo de los que había ido consiguiendo de manera regular desde 1991 hasta 2011, con porcentajes de voto siempre superiores al 40 por cien. El pasado domingo, los populares recuperaron una parte del terreno que habían perdido desde entonces, pues pasaron del 22,19 por cien de hace cuatro años al 35,83 por cien de este 28-M. Además, ahora quedaron en primer lugar en el Parlament, circunstancia que no se había dado en los comicios de 2019, cuando el PSIB superó por primera vez al PP en unas elecciones autonómicas.
-Sumas y restas en el centroderecha
El hecho de que los populares hayan logrado ahora en Baleares 159.755 votos frente a los 95.295 de hace cuatro años, no sólo se explica por el desplome de Cs, que ha pasado de cinco a cero diputados, y de El PI, que ha perdido los tres escaños que tenía hasta ahora. En un contexto cada vez más polarizado, el PP balear es visto de nuevo como un partido capaz de aglutinar la mayor parte del voto de centroderecha y de hacer un cambio tranquilo con respecto a las políticas del Pacte en las dos últimas legislaturas. Los mensajes de Patricia Guasp (Cs) y de Josep Melià (El PI) iban también en esa misma dirección, pero no calaron lo suficiente entre el electorado.
-Vox continúa con su ascenso
Uno de los hechos más destacados del 28-M ha sido que Vox ha continuado con su ascenso imparable en el Archipiélago, tanto en el Parlament, donde ha pasado de tres a ocho diputados, como en instituciones como el Ajuntament de Palma o el Consell de Mallorca. En principio, el hecho de que el Partido Popular no haya obtenido mayoría absoluta en estas tres instituciones podía hacer pensar que en ellas habría gobiernos de coalición del PP y Vox, pero el deseo de los populares isleños de gobernar en solitario abre un escenario algo distinto al barruntado en la reciente noche electoral, en la que el candidato al Govern por Vox, Jorge Campos, había tendido la mano a Prohens.
-El PSIB resiste, pero no es suficiente
El PSIB sólo ha perdido un diputado, pasando de 19 a 18 escaños, y porcentualmente sólo ha bajado algo más de ocho décimas, quedándose en el 26,5 por cien. De hecho, incluso ha superado los votos logrados en 2019, situándose ahora en 118.140 sufragios, es decir, 660 más que entonces. Objetivamente, no son unas malas cifras para los socialistas, pero tal vez sí algo engañosas, pues no hay que olvidar que Més y Unidas Podemos perdieron el pasado domingo 2.188 y 22.192 votos, respectivamente, por lo que habría que intentar conocer cuántos de esos votos acabaron yendo o no al PSIB para poder calibrar mejor los resultados reales de los socialistas.
-El hundimiento de Unidas Podemos
Los pésimos resultados obtenidos por Unidas Podemos han hecho imposible la reedición del Pacte en el Govern. Si la formación morada hubiera mantenido en el Parlament los seis escaños que logró en 2019, el conjunto de la izquierda hubiera sumado ahora 30 diputados, es decir, mayoría absoluta. Sin embargo, Unidas Podemos sólo ha conseguido un único escaño en el Parlament. Su casi desaparición se debería no sólo a que Antònia Jover no ha sido una buena candidata, sino también a algunas medidas muy controvertidas impulsadas por Unidas Podemos desde el Consell de Mallorca, como el carril bus-VAO o un nuevo límite de velocidad en la Vía de Cintura. De hecho, UP no ha logrado ahora ningún escaño en el Consell.
-Los efectos de la pandemia
El pase de los partidos del Pacte a la oposición no cabría atribuirlo, en principio, a la gestión que llevaron a cabo durante la pandemia, un periodo durante el cual contaron, además, con la inestimable ayuda del sector empresarial y de la sociedad civil. Cabe recordar, asimismo, que la labor de coordinación realizada por el Ejecutivo de la socialista Francina Armengol durante la pandemia fue reconocida y valorada positivamente desde diversos ámbitos. Ello explicaría, al menos en parte, que el PSIB haya obtenido ahora unos resultados casi idénticos a los de 2019 o que Més haya conservado con Lluís Apesteguia los cuatro escaños que ya tenía, pese a un ligero descenso porcentual.
-Interpretación en clave nacional
El desgaste de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, la confrontación larvada entre Sumar y Unidas Podemos, la imparable pérdida de apoyos de Cs o la progresiva recuperación del PP de Alberto Núñez Feijóo han sido circunstancias que seguramente también han influido en los electores de las Islas a la hora de votar. En ese contexto, la convocatoria de elecciones generales para el próximo 23 de julio servirá para corroborar o no la continuidad del giro a la derecha iniciado el pasado 28-M no sólo en Baleares, sino también en muchas otras regiones de España.
-La voz tranquila de la ciudadanía
Cada cuatro años, todos los partidos repiten a menudo que lo que hacen, lo hacen siempre por el bien de la ciudadanía. Pero a veces se olvidan de escuchar o de preguntar con mayor frecuencia a esa misma ciudadanía cuáles son sus inquietudes, o sus problemas, o sus miedos, creyendo que sus respectivas propuestas políticas son las únicas válidas y que además lo solucionarán todo. De ahí la aparente sorpresa que, elección tras elección, parecen experimentar los partidos que en unas pocas horas pasan del gobierno a la oposición. Así sucedió también en este 28-M, después de que desde las urnas hubiéramos podido escuchar de nuevo la voz tranquila y libre de la ciudadanía.
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