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La vivienda y la precariedad frenan en seco las aspiraciones de los jóvenes

jueves 25 de julio de 2019, 00:00h

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En Baleares, sólo uno de cada cuatro jóvenes consigue independizarse antes de cumplir 30 años. La tasa de emancipación en las Islas es, concretamente, de un 22,8 por ciento, lo que nos sitúa algo mejor que la media española y sensiblemente por delante de comunidades como Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, el País Vasco o Cantabria; una situación que, sin embargo, no puede significar ningún consuelo, ya que la evolución del dato de Baleares ha caído nada menos que 36 puntos en una década.

Estos datos, publicados por mallorcadiario.com, forman parte del estudio realizado por el Observatorio de Emancipación Juvenil que elabora el Consejo de la Juventud. La foto fija que revela el estudio -con datos de 2018- muestra una realidad altamente preocupante para el futuro de los más jóvenes. La imposibilidad de vivir de forma independiente, formando un hogar solos o en pareja, se debe fundamentalmente a dos aspectos: el coste de la vivienda y la precarización de los empleos que asumen los jóvenes.

En Baleares, al finalizar 2018 una persona joven tenía que aportar el 120,4 por ciento de su salario neto para hacer frente a un alquiler; o lo que es lo mismo, era una tarea que sólo se podía acometer en pareja, con ayuda familiar o compartiéndola en grupo.

El proceso se ha acentuado durante los últimos años. Así, mientras el porcentaje de jóvenes emancipados fue creciendo hasta el año 2008, la llegada de la crisis económica provocó un giro que frenó aquella evolución, declinando hasta llegar a los datos actuales. Las estadísticas sitúan a este segmento de edad entre los colectivos sociales con índices de pobreza y exclusión más elevados, afectando a casi un 35 por ciento de los individuos.

Esta realidad es altamente preocupante, ya que afecta al grupo de ciudadanos sobre los que se asentará la sociedad en las próximas décadas. Es necesario analizar el problema más profundamente, de forma que puedan hallarse soluciones y aplicar ayudas para no frenar en seco las opciones de progreso de generaciones que podrían no ver su vida normalizada hasta bien entrada la edad adulta.