Las dificultades económicas por la que atravesaba Thomas Cook era un secreto a voces en el sector. No obstante, la empresa continuaba realizando su habitual y periódica contratación de turistas. En Baleares la sorpresa ha sido mayúscula entre los cerca de 1.000 trabajadores que emplea la empresa en las isla y que tiene su sede en la central situada en el polígono de Can Valero en Palma.
Por otro lado, la compañía tendrá que hacer frente a la repatriación de cerca de 14.000 turistas que se encuentran en Baleares aunque, en estos momentos, todo está bajo una fuerte incertidumbre hasta que la compañía emita un comunicado oficial sobre lo que pretende hacer con los turistas. En todo el mundo, son 600.000 los turistas que deberán ser repatriados a sus respectivos países.
Thomas Cook cuenta con una fuerte implantación en Baleares ya que era el touroperador británico por excelencia que cada año traía a miles de turistas británicos hacia las islas.