Fuentes oficiales subrayan que no se trata de una retirada de la Disposición adicional tercera sino de un paréntesis en el calendario hasta que se regule una excepción para las islas en la futura norma estatal de Cambio Climático, que en cualquier caso adelantaría los plazos de restricciones medioambientales en Baleares respecto al resto del país.
"A partir del 1 de enero de 2025 quedará prohibida la circulación en las Illes Balears de motocicletas y turismos que utilicen diésel como combustible, salvo aquellos vehículos respecto a los que se establezcan reglamentariamente excepciones por razones de servicio público o de su radicación previa en el territorio de la comunidad autónoma", reza la disposición que ahora, tras el acuerdo, queda en suspenso.
De este modo se evita la presentación de un recurso de inconstitucionalidad por parte del Gobierno central, aunque se mantienen los planes autonómicos de poner trabas al diésel antes de 2025.