En su declaración, asistido por una intérprete, el joven ha asegurado que pagó el viaje como los demás, y que otra persona patroneaba la patera, otro hombre a quien ha identificado aportando un nombre de pila.
Según su relato, al salir de Argelia les dieron chalecos salvavidas, aunque no todos los ocupantes de la patera tenían uno. Con todo, en unas imágenes de la travesía que constan en la causa, ninguno lleva este equipamiento, lo que el joven ha justificado señalando que como hacía calor se los habían quitado, y estaban guardados en una bolsa de plástico.
El joven ha confirmado que el tamaño de la embarcación era reducido, y que sólo tenían un motor, pero se ha desentendido de cómo se hacía el repostaje o de si tenían suficiente combustible para regresar a Argelia. Al fin y al cabo, ha mantenido, él quería quedarse en España y cómo volvería la embarcación a la costa africana no le interesaba.
En un vídeo captado por una vecina mallorquina a la llegada de la embarcación, el acusado aparece llevándose la embarcación de la playa mientras el resto de migrantes han desembarcado. El joven ha asegurado que el patrón de la patera le había dado indicaciones para llevar la barca a otra playa para eludir a la Policía. "Me dijeron lo que tenía que hacer", ha repetido.
El joven fue detenido solo. Ha afirmado que era su primera vez en España y que su idea era permanecer en el país. Igualmente ha señalado que tampoco llevaba dinero consigo, y sólo tenía el dinero para pagar el viaje. "Yo no conducía pateras en Argelia", se ha defendido.
UN TESTIGO DE LA PATERA LE IDENTIFICA COMO EL PATRÓN
Según la Policía Nacional, uno de los pasajeros de la patera accedió a declarar como testigo protegido --porque tenía "miedo"-- e identificó al acusado como el patrón de la embarcación. Con todo, esta persona se encuentra actualmente en paradero desconocido y sólo se sabe que en un momento dado intentó entrar en Francia pero la Gendarmería francesa se lo impidió.
Ningún otro migrante quiso colaborar con la Policía, y este pasajero sólo accedió a hablar como testigo protegido. Expresó que temía posibles represalias por colaborar con las autoridades españolas. Además, el testigo relató que "pasó muchísimo miedo" porque "entró agua en la embarcación" durante el trayecto, según una inspectora.
Otro inspector de Policía ha incidido en la peligrosidad del viaje, dado que la línea de flotación era muy baja debido al exceso de ocupación de la patera. La embarcación era "el modelo tipo de las redes organizadas de tráfico de migrantes", con un solo motor.
Algunas suelen tener un motor auxiliar, menos potente, pero no era el caso. En este sentido, al carecer de cobertura en alta mar --para lo que haría falta un teléfono satélite--, si fallase el motor los migrantes quedarían a la deriva y abandonados a su suerte, sin poder avisar para ser rescatados. El testigo protegido declaró que en algunos momentos tuvieron miedo por las condiciones del mar.
LAS MAFIAS DIFUNDEN VÍDEOS EN INTERNET PARA PUBLICITARSE
La Policía ha explicado que estas redes de inmigración ilegal difunden en Internet vídeos llegando a España para darse publicidad, publicando imágenes cuando ya se acercan a tierra, "celebrando efusivamente que están llegando a costas españolas" para captar a más pasajeros.
Los investigadores han afirmado que en varios vídeos se ve al acusado manejando la patera "con soltura" o realizando maniobras peligrosas. El testigo protegido también declaró que en algunos momentos del viaje hicieron coger el timón a varios pasajeros para dificultar la identificación de los responsables de la patera.
De hecho, el testigo relató a la Policía que el acusado le hizo tomar el mando mientras se cambiaba de ropa, y que tuvo miedo porque había bañistas cerca.
INTERCEPTADO SOLO
Por su parte, la Guardia Civil ha explicado que recibieron por la mañana el aviso del avistamiento, por parte de un agente fuera de servicio, y que cuando llegaron a la playa de Cala del Mago la mayor parte de los pasajeros ya estaban en tierra.
El acusado se encontraba dentro de la embarcación y al ver llegar a los agentes se marchó en la misma. Otro migrante trató de huir corriendo hacia la montaña.
La Guardia Civil organizó una batida con la que logró interceptar a las 17 personas en alrededor de hora y media. El acusado fue interceptado solo en la playa de la Bella Dona.