La investigación empezó a finales de septiembre de 2024, cuando se interceptaron dos paquetes con hachís en una empresa de mensajería de la comarca de Pamplona. Posteriormente, se realizó una entrega vigilada, lo que permitió detener a los dos colaboradores de Navarra, ha informado la Guardia Civil en un comunicado.
UNA RED DESCENTRALIZADA
Más adelante se detectaron nueve paquetes adicionales que contenían sustancias estupefacientes, lo que permitió identificar y localizar al autor principal de la trama delictiva en una localidad de Sevilla. La red estaba liderada por un individuo que adoptaba medidas de seguridad sofisticadas para evitar la detección. Tras diversas actuaciones operativas, el líder del entramado delictivo, un joven de 26 años, fue detenido en Sevilla.
Las investigaciones revelaron que la red criminal utilizaba como pantalla una empresa ficticia dedicada a la suplementación deportiva, y este método dificultaba la detección de los envíos ilegales. Con el análisis de estos envíos se logró identificar a otros dos individuos en Baleares, quienes han sido investigados por su presunta implicación en la red de envíos de sustancias estupefacientes.
La 'Operación Mandao' ha culminado con la incautación total de 21,7 kilos de hachís y la puesta a disposición de los detenidos al Juzgado de Instrucción número once de Sevilla y al Juzgado de Instrucción número tres de Pamplona, que entienden de la causa de dos hombres en Navarra, uno en Sevilla y la investigación de dos más en Baleares.