A su juicio, la situación "provoca que las instalaciones de los hoteles estén saturadas por la acumulación de residuos, con los perjuicios que ello conlleva para los propios trabajadores de los centros, sumado a los problemas derivados de los fuertes olores de alimentos en proceso de putrefacción sin que nadie, ni ninguna autoridad competente, ni los propios sindicatos de la sección turística hayan levantado la voz para expresar su preocupación por esta situación que se vive y que afecta de lleno a los empleados del sector turístico".
"Además, en las calles y plazas del municipio y en las principales zonas turísticas -afirman- se acumulan cantidades ingentes de desperdicios que con la actual ola de calor que padecemos, y que incrementará las temperaturas en los próximos días, puede derivar en una situación de riesgo para la salud pública de toda la ciudadanía".
UN SERVICIO QUE SE PAGA Y NO SE RECIBE
Según señalan las patronales hoteleras en un comunicado, las consecuencias de esta huelga podrían evitarse "si se aplicara la obligación de recogida pautada en los servicios mínimos que se incumplen de forma consciente y reiterada sin que nadie impida que esta situación se agrave. Los principales perjudicados somos los ciudadanos y las empresas que pagamos los impuestos por un servicio que no recibimos y además se alienta un caldo de cultivo que puede provocar problemas de salud pública si no se revierte este incumplimiento y se adoptan las medidas que procedan”.
El sector hotelero insiste en que "no se cuestiona el derecho a la huelga, aunque es opinable la oportunidad de convocarla en estos momentos en que la higiene es esencial y una de las preocupaciones fundamentales de la sociedad, sin olvidar los perjuicios a nivel de la penosa imagen que se proyecta en una temporada en la que ya padecemos muchas dificultades para relanzar la actividad económica".
FRONTERA: EXIGIR LAS CONDICIONES PACTADAS
La presidenta de la Fehm, Maria Frontera, ha señalado al respecto que “no se trata de limitar derechos sino que en el ejercicio de los mismos se cumplan igualmente las obligaciones marcadas. Si en una huelga se decretan servicios mínimos, éstos deben cumplirse a rajatabla, de otra forma es un abuso y un perjuicio directo a la ciudadanía, al tejido empresarial y a los visitantes del municipio. Tan legítimo es hacer huelga como lo es exigir el cumplimiento de las condiciones pactadas para un servicio mínimo que es lo que por responsabilidad y coherencia demandamos que se ejecute.”
Por su parte, Joan Ferrer, presidente de la Asociación Hotelera de Capdepera, ha manifestado su decepción por el resultado de la asamblea de trabajadores celebrada este miércoles por la noche en la cual fue rechazada la última propuesta formulada. “Resulta decepcionante y lamentamos que, pese a las nuevas ofertas para llegar a un acuerdo que se han planteado por parte de la empresa y el ayuntamiento, los trabajadores y sindicatos continúen enrocados en su posición y el conflicto siga abierto aunque son conscientes de que no hay más margen de maniobra para atender sus demandas", ha dicho.
Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en Twitter y Facebook. Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.