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En busca del mapa de las emociones de Mallorca tras el confinamiento
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En busca del mapa de las emociones de Mallorca tras el confinamiento

jueves 23 de abril de 2020, 11:00h

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Muchos de los rincones de la ciudad en la que vivimos, o de las localidades que frecuentamos con cierta regularidad, están asociados a nuestra biografía emocional. Por determinadas razones, esos espacios despiertan en las personas un cúmulo específico de sensaciones, algunas positivas y otras menos agradables, en función de las experiencias vinculadas a estos emplazamientos. Este es el punto de partida del 'Mapa de las Emociones de Mallorca', un singular y original proyecto auspiciado por el profesor del departamento de Psicología de la Universitat de les Illes Balears (UIB) Álex Gálvez-Pol, en el que aquellos que lo deseen se pueden inscribir antes del lunes.

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Pese a su juventud, el profesor Álex Gálvez-Pol, adscrito al departamento de Psicología de la UIB, cuenta con un amplio bagaje en el campo de la docencia y la investigación, habiendo colaborado en calidad de investigador asociado con el Instituto de Neurología del University College, en Londres. Licenciado en Ciencias de la Educación por la UIB (2009) y en Psicología por la Universidad de California y la UIB (2012), dispone de un Máster en Evolución y Cognición Humana, y en 2017 obtuvo el Doctorado en Neurociencia Cognitiva por la Universidad de Londres. Actualmente, está integrado en el grupo de investigación EvoCog sobre evolución y cognición humanas.

El proyecto en el que este investigador y científico mallorquín se halla involucrado en estos momentos se denomina ‘Mapping feelings in uncertain times’, es decir, ‘Mapa de sentimientos en tiempos inciertos’. Como es fácil imaginar, estos ‘tiempos inciertos’ hacen referencia a la pandemia del Covid-19 y a la experiencia obligatoria de confinamiento domiciliario y limitación de movimientos que, desde hace más de cuarenta días, están afrontando los ciudadanos en nuestro país, y en otros muchos territorios, con la finalidad de controlar el foco de expansión de los contagios.

PROCESAMIENTO DE MAPAS A PARTIR DE EMOCIONES ASOCIADAS A UN ESPACIO GEOGRÁFICO

Básicamente, como explica su autor, los objetivos del proyecto se inscriben en dos grandes ejes: “Por una parte, pretendo averiguar si es posible cartografiar, o sea, procesar mapas, a partir de emociones asociadas a un espacio geográfico. Y, por otro lado, la meta es examinar la distribución de emociones positivas y negativas en ese mismo espacio, así como la relación de estas reacciones con diferentes medidas ligadas al bienestar del individuo”.

Para llevar a cabo su estudio, el profesor Gálvez-Pol ha invitado a participar a todas las personas que así lo deseen, con la finalidad de que respondan a una serie de cuestiones que servirán posteriormente al autor para elaborar el contenido y las conclusiones de su trabajo. El plazo de inscripción está abierto, en principio, hasta el próximo 27 de abril, y los interesados cuentan con la posibilidad de cumplimentar los diversos cuestionarios accediendo al link https://emociones-mapa.paperform.co

De momento, el profesor de Psicología de la UIB ha logrado asegurarse la implicación de unas 250 personas, pero su expectativa es que antes de la fecha anteriormente mencionada pueda haberse llegado a la cifra de 300, que, según comenta, “es el número mínimo que me he fijado para llevar adelante el proyecto, aunque, por supuesto, cuanta más gente participe, mucho mejor. No hay un límite concreto, en este sentido”. Las personas que opten por responder al cuestionario deben hacerlo desde una terminal de ordenador o una Tablet, ya que el sistema no computará las contestaciones que se tramiten por medio de un teléfono móvil.

BIENESTAR, ANSIEDAD, DEPRESIÓN Y CONCIENCIA CORPORAL

El planteamiento del documento que está elaborando el profesor Gálvez-Pol se asienta sobre cuatro grandes emociones neurálgicas: el bienestar, la ansiedad, la depresión y la conciencia corporal. Todas estas sensaciones son distribuidas en el marco de un área geográfica que, en este caso, corresponde a la isla de Mallorca, perfilándose y situándose en los diversos rincones, espacios y lugares que forman parte del territorio insular.

A partir de este planteamiento genérico, las personas que se sumen al proyecto deben sombrear en el soporte telemático que utilicen cuatro áreas específicas: el lugar donde viven, qué sitios de Mallorca le reportan recuerdos que considera agradables o felices, qué otros lugares, en cambio, asocia a experiencias negativas o tristes, y a qué emplazamientos concretos le gustaría dirigirse en cuanto quede derogado el estado de alarma y ya no exista ningún tipo de limitación en cuanto a movimientos y desplazamientos.

De esta manera, como expone el autor del proyecto, “contaremos, una vez que se haya terminado el mapa, con un instrumento muy útil que indique cuáles son los espacios que generan una mayor carga de optimismo y de recuerdos positivos a los residentes de la isla, y con qué otros sitios ocurre justamente lo contrario”.

En palabras del profesor Gálvez-Pol, la expectativa es "construir un mapa que ligue los espacios geográficos no tan solo a una ubicación física concreta, sino también a unas emociones". De hecho, antes de que los participantes que se sumen al estudio procedan a contestar a las preguntas relativas a sus experiencias vinculadas a sitios y sus preferencias de desplazamientos cuando acabe el estado de alarma, deben dar respuesta a una serie de cuestiones asociadas a sus estados anímicos.

Gracias a ello, como relata el promotor de este proyecto, "se podrán reunir, por una parte, datos en torno a situaciones psicológicas y emocionales de quienes han contestado a las preguntas, y, por otra, información fehaciente acerca de cuáles son las localizaciones físicas que se relacionan con estas personas y con sus sensaciones, ya sean de estrés, de ansiedad, de angustia, de alegría, o cualquier otra".

PREFERENCIA POR LOS SITIOS PRÓXIMOS Y LOS ENTORNOS NATURALES

Aunque el plazo de participación en el proyecto no finalizará hasta dentro de unos días, el profesor Gálvez-Pol ha analizado ya los cuestionarios que le han hecho llegar algunos de los usuarios que han aceptado cumplimientar la encuesta que plantea el autor con el objetivo de trazar una primera aproximación absolutamente preliminar a las conclusiones definitivas que contenga el trabajo una vez que se halle completamente cerrado y elaborado. A este respecto, el docente e investigador mallorquín indica que estos datos anticipados apuntan a que los participantes se decantan por dos grandes bloques de preferencias en cuanto a los lugares que desean visitar después de la fase de propagación de la pandemia.

Según explica, "un grupo bastante numeroso se inclina por el entorno más cercano, es decir, aquellos sitios y emplazamientos que les resultan familiares y cercanos, que están acostumbrados a visitar con cierta asiduidad, y que ahora, por las razones que todos conocemos, no pueden frecuentar".

La otra preferencia más acusada son, como señala el profesor Gálvez-Pol, "los espacios naturales y abiertos, ya sea playa o montaña. Está claro que después de tantos días y semanas de encierro, hay mucha gente que suspira por respirar aire puro y huir de los sitios confinados o masificados".

Afortunadamente, estas personas se hallan en el mejor sitio posible para hacer realidad sus deseos, porque Mallorca, además de emociones, es, por encima de todo, naturaleza.

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