Aurora Jhardi es regidora de Función Pública y Gobierno Interior del Ayuntamiento de Palma. Encara la recta final de la legislatura del triparto de Cort formado por PSIB-PSE, Més per Mallorca y, su partido, Podemos. Son también sus últimos meses en la política activa, pues no repetirá en las listas. Ha concedido una entrevista a los lectores de mallorcadiario.com en la que reflexiona sobre su paso por Cort, el turismo, el top manta, la controvertida ordenanza de terrazas, Sa Feixina, la VPO, y del funcionamiento interno de los partidos y de la administración pública.
BALANCE DE LA LEGISLATURA
Todo el pescado está vendido, la legislatura se acaba. En estos momentos y en el plano personal, como experiencia, ¿qué nota de 0 a 10 le da a estos cuatro años?
Uf.... (Ríe) Yo diría que un ocho.
Es una buena nota.
Sí, es una buena nota. De todo se aprende. Ha habido cosas buenas y cosas malas y de todas se aprende. Esto ha sido un aprendizaje personal increíble que te permite hacer cosas y acceder a personas que de otra forma sería difícil. Eso te enriquece. Y las dificultades también te enriquecen. Otra cosa sería la nota que le daría a nuestra gestión.
¿Y esa puntuación sería...?
Un pelín más baja, pero no sería mala. Le pondría un 7, un notable alto. Algunas cosas se han quedado pendientes.
En el balance de la legislatura la pregunta es obligada. Y suele ser más personal que política. ¿De qué se siente contenta?
Le diría que no una, son cuatro cosas. Y además son cosas que no dan votos, que son cero electoralistas. Lo primero es el haber permitido empadronarse en Cort a las personas sin techo para que pudieran acceder a los servicios municipales y a la tarjeta sanitaria del Govern. La segunda sería la contratación pública socialmente responsable, el haber puesto cláusulas sociales y medioambientales en los contratos públicos del Ayuntamiento. La tercera es la recuperación de todos los derechos de los funcionarios que les habían recortado y el haber, incluso, poder haberlos mejorado. Y la cuarta es la apuesta por la igualdad, el haber puesto, por ejemplo, la placa del 8M en la plaza de Sant Magí este pasado mes de diciembre.
“Nunca me he llegado a poner el traje de político al uso. Me costó acostumbrarme, pero también tiene algo muy bonito y es el contacto humano”
¿Y la espinita, lo que se le ha quedado por conseguir?
Hay cosas... (medita unos momentos) Como Gobierno municipal Sa Feixina es una espinita, y también lo es la vivienda social. No haber podido mejorar sustancialmente la atención a la ciudadanía, esa es otra espinita. Hemos hecho mejoras importantes como abrir una Oficina de atención al Ciudadano en Son Moix, pero creo que la atención debería prestarse también por la tarde. La gente trabaja por la mañana y ello te complica el hacer los trámites, me hubiera gustado dar un paso más. Para ello había que contratar personal cuando la Ley Montoro nos lo impedía.
En la administración local, en el Ayuntamiento, uno no tiene escapatoria. No importa cual sea su área que un vecino de la calle lo para para quejarse de una farola de su barrio. ¿Eso cómo se lleva?
Ha sido difícil. Lo de la disponibilidad las 24 horas reconozco que me costó. Yo nunca he dejado de ser quien soy, nunca he ejercido de cargo político... Siempre he sido lo que dije que iba a ser: una persona normal que entraba en las instituciones para intentar que las cosas se hicieran mejor. Así me presenté a las elecciones y nunca me he llegado a poner el traje de político al uso. Me costó acostumbrarme, pero también tiene algo muy bonito y es el contacto humano, diario con la gente. Y sobre todo cuando puedes ayudar, esa es una de las mayores satisfacciones. Cuando alguien te plantea un problema y puedes ayudar, y se lo solucionas... Pero cuando no puedes, el sentimiento de frustración y derrota es muy potente. Y se sufre, yo he sufrido al no poder dar más respuestas o solucionar cuestiones. Eso duele y te lo llevas a casa.
VPO Y SA FEIXINA
Ha citado el tema de vivienda. No es un tema sencillo. Con todas las dificultades presupuestarias y teniendo en cuenta que no es un problema que se pueda circunscribir a esta legislatura, ¿no nos hemos dormido con el impulso de vivienda de protección oficial? Las promociones de VPO están llegando muy tarde.
Muy tarde, sí... Yo no diría que nos hemos dormido porque hemos trabajado apostado por esa línea. Lo que pasa es que tenemos un exceso de burocracia en la administración pública que es paralizante en muchos casos. Estos sistemas tan garantistas no son garantismo, son paralización. Todos los trámites burocráticos por los que hay que pasar y saltar hacen que se te vaya una legislatura por delante. Creo que una apuesta por parte del Gobierno central debiera ser la reformulación de los trámites burocráticos. Luego se nos juntan otras cosas que ya arrastras: que el problema viene de antes; que no cuentas con todas las competencias; el presupuesto no da para todo... Piense que tenemos un presupuesto municipal de poco más de 400 millones de euros para prestar los servicios a una ciudad de más de 400.000 habitantes sin contar al turismo. No nos basta el presupuesto municipal, nos repartimos migajas. La gran parte del presupuesto ya viene comprometido por la propia ley. Parece que dispones de 400 millones, pero no es cierto, más del 60 por ciento viene comprometido con la deuda. Es una carencia y es innegable que no hemos podido llegar allá donde queríamos.
Ya que ha mencionado Sa Feixina... Se dijo que se iba a tirar, luego salieron informes técnicos en favor y en contra, el alcalde Noguero dijo que se eliminaría porque era una decisión política, se anunció la licitación de las obras de demolición...
Se llegó a poner la licitación en marcha aunque al final no se cerró.
¿Se llegará a demoler Sa Feixina?
Hum...
A las bravas, es una manera de hablar.
No, porque eso es lo que criticamos del Puente del Tren (nota: obra del arquitecto Gaspar Bennazar en el actual Parc de ses Estacions), no se pueden hacer las cosas a las bravas. Pero también es verdad que hacer las cosas a las bravas te permite hacerlas. Eso es lo que la realidad nos ha demostrado: el Puente del Tren no está y Sa Feixina, sí. Y vuelvo a insistir en el tema de la burocracia: informes por aquí, por el otro lado, se contradicen.... El mundo del Derecho es así, todo es interpretable.
BUROCRACIA Y CORRUPCIÓN
Sobre esa burocracia... Muchas veces los ciudadanos no son conscientes de los mecanismos de control que existen en la Administración pública. Hasta para comprar un paquete de folios se establecen filtros y son varias las personas responsables que validan un pedido. Asumiendo esa burocracia que todo lo ralentiza, cabe preguntarse si no es el peaje que se paga como forma de controlar los excesos que se han producido y que todo el mundo conoce.
Por supuesto que sí, absolutamente, así es. El problema en sí no es la burocracia, el gran problema es que si los políticos no se saltaran las normas no sería necesario establecer unos sistemas de control tan exhaustivos. Y esto es responsabilidad de los políticos, no es algo que podamos achacarle al ciudadano. La responsabilidad es siempre del que se salta la norma. El que salta la norma es el que hace que se apliquen normas para los que nunca se las han saltado, es un doble perjuicio. La burocracia responde a un sistema de control para que las personas que ejercemos la política no hagamos lo que nos da la gana. Y le hago otra reflexión: y con toda esta burocracia, con los controles, ¿hemos conseguido acabar con la corrupción política? En absoluto.
“La burocracia responde a un sistema de control para que las personas que ejercemos la política no hagamos lo que nos da la gana”
Y la pregunta ahora es: ¿ se puede acabar?
Yo creo que sí. Para acabar tiene que haber una fuerza popular que tenga muy claro que la prioridad es terminar con la corrupción. La corrupción no se permite, se persigue, pero se da. La burocracia tan exhaustiva no nos está dando el resultado el que queríamos. La Administración pública necesita de una modernización urgente y de una puesta al día.
Eso nos lleva a lo que apuntaba de la atención al ciudadano. Hay cosas que han mejorado, mientras que otras son más bien propias de una antigua administración colonial. En Hacienda aprietan un botón y lo saben todo de uno. Pero para solucionar un pequeño problema te tiras horas de ventanilla en ventanilla.
Y además ir a poner un cirio a La Sang, por si acaso... Efectivamente, es así. Los mecanismos de la Administración local se han quedado obsoletos por muchos motivos: el tema presupuestario afecta y no permite innovar; los recortes han sido muy perjudiciales.... Y hay administraciones de primera y de segunda. Yo vengo del mundo de la Justicia, he sido interina, y están hasta arriba de trabajo, es una de las más obsoletas. Estamos cansados de ver como el sistema Lexnet de notificación electrónica se cae un día sí y otro también. No se puede atender al público, celebrar los juicios, es una locura. Sin embargo, en Hacienda no pasa. ¿No será que nos estamos preocupando solo de las administraciones que nos proporcionan una buena recaudación y a aquellas que no nos dan dinero las tenemos olvidadas? ¿Se están poniendo desde el Gobierno central todos los recursos para que funcionen las administraciones locales? Son las administraciones locales las que dan la cara, las que responden a los problemas de los ciudadanos y las ciudadanas.
PODEMOS DESDE DENTRO
¿Se va porque ha pasado su momento, por desencanto, porque la han purgado de Podemos?
No, no me siento purgada. Ahora no hay un proyecto político que responda a la motivación por la que yo entré. El primer paso que dí en política fue con Guanyem, cuando intentamos reproducir lo que era el Guanyem de Barcelona aquí. Dí el paso porque, como votante de izquierdas, sufría a la hora de votar, no sabía qué elegir. Cuando surgió la posibilidad de reproducir Guanyem, un espacio transversal para que las izquierdas convergieran... No me lo pensé porque ese es el tipo de política que me motiva; transversal, salida desde abajo, de las bases. Quiero que quede claro que me refiero a Podemos Palma. Y aquí hemos perdido esa motivación inicial, de construir las cosas desde abajo, de la luz y los taquígrafos, de rendir cuentas, de las asambleas públicas... La institución te come mucho tiempo, es una bola de nieve que te arrolla y es fácil dejar de lado el partido. Teníamos una doble empresa: construir partido y construir institución. Eso son palabras mayores, el reto era enorme. Hemos cometido el error de ensimismarnos un poco y quedarnos en las cuestiones internas.
Ya sea vertical, asambleario... El funcionamiento interno de los partidos es...
Es muy complicado.
“Sigue habiendo muchos machos alfa. Nos falta el coraje de hacer transformaciones profundas en el seno de nuestros propios partidos”
Usted me habla de Podemos Palma, pero lo que sucede en Madrid acaba repercutiendo aquí. Lo último es la marcha o la no-marcha de Errejón. ¿Qué queda del Podemos transversal, de aquel en el que confluían las izquierdas y las personas que no lo eran porque se tocaban muchas teclas que no se habían tocado? ¿Ha envejecido prematuramente Podemos?
Han pasado muchas cosas, hay muchos factores.... Una de las cosas que nos ha pasado es que hemos caído en la trampa de los hiperliderazgos. Aunque somos un partido que habla mucho de feminismo, eso se nos ha quedado un poco pendiente.
Se lo digo de una manera muy clara y sin juzgar la valía política de Pablo Iglesias. Da la impresión de que tenemos a un gran macho alfa con su harén.
Entiendo que haya quien piense eso. Lo que nos toca revisar es por qué hay personas que así lo creen. A lo mejor hemos fallado en algo, debemos plantearlo y reconducir la situación si así es. No creo que haya solo un macho alfa.... Me va a permitir que hable en general, de todos los partidos: sigue habiendo muchos machos alfa. Nos falta el coraje de hacer transformaciones profundas en el seno de nuestros propios partidos. Y eso es algo que me gustaría concretarle.
Adelante.
Nos falta el coraje porque acometer esas transformaciones es un desgaste increíble, es un esfuerzo tremendo. Es muy complicado. Es como la transversalidad. O el asamblearismo, eso sí que es difícil. Acometer las cuestiones más dificultosas es hacer una puesta por lo que es mejor para todas aunque eso nos cueste a algunos y a algunos tener que inmolarnos en el camino. Si de verdad estamos aquí para mejorar la vida de la gente y para intentar hacer las cosas de otra manera, no podemos permitir que la metodología institucional ya establecida nos coma. Hay que ser valientes y si hace falta decir “paramos máquinas”. Pero eso tiene un coste mediático y político muy grande, nadie se va de rositas de ahí.
Y eso debe casar con los intereses electoralistas de todo partido, porque uno se presenta a unas elecciones para gobernar.
Claro, claro...
“Según lo mal que vayamos a jugar ese partido, más nos vale esperar a la liga del año que viene, prepararnos bien y salir a ganar a por todas”
Así pues: ¿es mejor chupar banquillo que jugar un mal partido?
Qué buena pregunta... (Medita unos momentos) No siempre, pero a veces sí puede valer la pena. Según lo mal que vayamos a jugar ese partido, más nos vale esperar a la liga del año que viene, prepararnos bien y salir a ganar, a por todas.
La izquierda está muy atomizada, engloba a muchas sensibilidades y el funcionamiento asambleario es muy complicado.
Sí, eso es.
Me recuerda al viejo chiste de que entran cinco personas de izquierda a discutir y salen con diez opiniones.
(Ríe) Exacto, es así.
¿Cómo se pone orden en algo así?
Para empezar, con mucha educación y mucha cultura política. Hablamos de una transformación que se hace desde la base y a poquitos, de hoy para mañana, no. Eso no existe, es un parche. Necesitamos hablar más de política y acostumbrarnos a que, queramos o no, la política afecta a todos los aspectos de nuestra vida. Pagar impuestos es política, lo es pagar la ORA, comprar o alquilar un piso, elegir si compras en un supermercado o un negocio local. Cuando uno elige si compra en una gran superficie o en el colmado de su barrio está haciendo política. La política no es qué farola funciona o deja de funcionar, eso es gestión. La política es otra cosa. Las cosas se hacen con educación, cultura y mucha paciencia. Nos tenemos que permitir equivocarnos, parece que los políticos no nos podemos equivocar. Hasta los que ejercemos la política nos autocensuramos. Nos decimos qué nos va a pasar, si van a escribir titulares... Pues como dicen mis amigas, haber elegido muerte. Los que decidimos entrar en política deberíamos estar dispuestos a inmolarnos por aquello que creemos es lo mejor para las personas. Cuando entras en las instituciones las cosas cambian y, a veces, pasa lo que hablamos antes, que preferimos jugar un mal partido a quedarnos en el banquillo. Eso ya lo hacen otros partidos.
“Podemos no es el fin, no es más que una herramienta, no puede convertirse en un lugar en el que hacer tu vida laboral”
¿Y Podemos?
La magia de Podemos es que sigue siendo diferente, a pesar de las crisis y de los errores, que los tenemos. Seguimos respondiendo a lo que nos preocupa. Por ejemplo: el salario medio ha subido gracias a que Podemos está en el Congreso. Podemos me parece un partido supernecesario, pero no es infalible. Podemos no es el fin, no es más que una herramienta, no puede convertirse en un lugar en el que hacer tu vida laboral.
TERRAZAS, TOP MANTA Y COMERCIO
Usted ha tenido momentos complicados en este tiempo en Cort. ¿Cómo encajó que toda la patronal (Caeb, Pimem, Pimeco, Afedeco) pidiera su dimisión?
Es doloroso, pero va en el sueldo. No queda otra y hay que asumir las responsabilidades, que una no es infalible y que las cosas siempre se pueden hacer mejor.
¿En esos momentos se sintió respaldada por el equipo de Gobierno municipal?
Sí, pero le digo que la ordenanza de terrazas fue una verdadera travesía en el desierto que he hecho yo. En los últimos meses me ha acompañado Noguera, pero ya está.
El top manta, la venta ambulante ilegal, lo llamen como lo llamen, es un tema que ha causado malestar entre los comerciantes y que tiene unas derivaciones sociales muy complejas. Gobierne quien gobierne en el futuro, ¿qué cree usted que debería hacerse?
“La ordenanza de terrazas fue una verdadera travesía en el desierto que he hecho yo. En los últimos meses me ha acompañado Noguera, pero ya está”
Lo que necesitamos es que el Gobierno central haga lo que tiene que hacer, y eso es ir a Europa a decir que no podemos asumir a más gente en las condiciones en las que estamos. Esta gente no debería tener la necesidad de huir de sus países de origen. Nadie coge un patera, atraviesa África y se juega la vida para vender bufandas en la calle y para estar todo el día pendiente de si viene la Policía. Además causas un perjuicio al comercio local y eso no lo quiere nadie. A esa situación dramática que nadie asume por voluntad propia, se llega por una situación insostenible, por guerras.... Al Ayuntamiento de Palma lo que le corresponde es defender al comercio local de su ciudad, esa es una competencia directa. Y creo que ahí no se le pueden hacer reproches a la regidora Joana Adrover, que ha puesto en marcha diferentes acciones para mejorar la vida del comercio de Palma. También nos corresponde la seguridad y la Policía Local llega hasta donde puede llegar. A nadie se nos escapa que la inmigración en Europa es desbordante. El top manta que hay en Barcelona es astronómico. Lo que necesitamos es que las personas no tengan que huir. El territorio es limitado, mire Mallorca, no nos podemos expandir. Pero lo que tampoco podemos hacer es cerrar los ojos a una realidad. Como Estado y miembros de la comunidad internacional estamos colaborando con algunos países que expulsan a la gente: queremos hacer gasoductos en Siria, estamos explotando África... ¿Qué queremos? Tenemos una responsabilidad. Yo no quiero gente vendiendo en la calle. Y no lo quiero solo por el perjuicio que puede causar. No lo quiero porque no quiero gente trabajando en condiciones infrahumanas. No ha habido inacción por parte del Ayuntamiento, lo que no hemos podido llegar es adonde había que llegar porque no tenemos las competencias.
“Nadie coge un patera o atraviesa África, nadie se juega la vida para vender bufandas en la calle”
TURISMO
Esta ha sido la legislatura de la palabra “masificación”. Siempre se habla del turismo de calidad, gastronómico, de compras, cultural... Y la masificación nos molesta. Después de años de proponer ese turismo de calidad, ¿se está realmente en ese camino?
Creo que sí, que se trabaja en esa línea. Pero creo que la pregunta pasa por definir lo que entendemos por turismo de calidad.
Pues respóndame a su propia pregunta...
Yo no lo sé. Lo que sí tengo claro es que un turismo de calidad debe ser respetuoso con el medio ambiente. Lo que sí sé es que el turismo de lujo de los veleros no es de calidad porque nos están destrozando la posidonia. Hay quien cree que porque gastan dinero son turismo de calidad, pero no es así. Sostenibilidad mediambiental y respeto al entorno, esa es la clave, sobre todo en Mallorca. La vida de la isla depende de ello. No tenemos agua para todos, perdemos posidonia, tenemos el problema de la contaminación de los cruceros.. Si ahora nos ponemos a arrasar las montañas fomentando el turismo de naturaleza.... Cualquier turismo que fomentemos, si es masivo, acabará siendo perjudicial. No nos podemos permitir la sobreocupación. Soy honesta y desconozco el número máximo de turistas que puede soportar Mallorca. Pero alguien ha hecho esos números, eso está claro. No podemos pasar de ahí. Necesitamos un consenso para definir de qué hablamos cuando hablamos de turismo de calidad.
Otro palabro largamente usado es desestacionalización.
A mí eso me crea algunas contradicciones.
¿Como cuáles?
Si en temporada alta desde hace unos años encontramos grandes dificultades para desplazarnos por la isla, para acceder a las playas... Estamos perdiendo la personalidad de la ciudad, todo está lleno de franquicias, las mismas que en Berlín o Amsterdam. ¿De verdad queremos que vengan turistas en invierno? Eso me crea una contradicción. Los meses de invierno son de tranquilidad.
“Cualquier turismo que fomentemos, si es masivo, acabará siendo perjudicial. No nos podemos permitir es la sobreocupación”
El turismo se ha democratizado mucho, de cada vez es más asequible para más personas. ¿Cuando nosotros vamos de viaje a otro sitio no molestamos?
Claro, por supuesto. Eso es de ida y de vuelta. Hace mucho tiempo que digo que soy más de los viajeros que de los turistas, que no es lo mismo. Apuesto por los viajeros y los viajeras, no tanto por el turismo. Cuando voy de viaje procuro no hacer turismo. Prefiero viajar, que tiene que ver con adentrarte en una cultura, conocer y entender a la gente, aprender, compartir... Si voy a Argentina no espero que me den de comer una tortilla de patatas o unas sopas mallorquinas. En Baleares hemos ofrecido que el turismo venga aquí a chupar sol pretendiendo que se sintieran como en su casa, comiendo su comida, rodeado sólo de turistas. Ahí nos hemos equivocado. Deberíamos haber fomentado lo que es típicamente nuestro, nuestra magia. Creo que esta legislatura sí se ha trabajado en esa línea desde el Ayuntamiento de Palma y del Govern. Creo que las Baleares no necesitan ir a las ferias internacionales de turismo. No hace falta ya promocionar más el turismo. Los propios turistas empiezan a quejarse de que vienen a Mallorca y solo ven turistas. Es algo para hablar, repensar y escuchar a todo el mundo.
EL FUTURO
¿Se atreve a hacer un pronóstico de cara a las elecciones de mayo?
Uy...
Yo no me atrevo.
Yo tampoco... ¿Un pronóstico? No me atrevo. Puedo expresarle mi deseo. ¿En Palma?
Lo pondremos fácil: Palma y Govern, que además suelen ir parejos.
(Se lo piensa) Creo que la izquierda va a ganar, pero por poquitísimo.
“Para reeditar el Pacte la izquierda debe empezar a trabajar junta y ponerse las pilas ya”
¿Ve una reedición del Pacte?
No sé si es tanto que la veo o que la deseo. La derecha va a subir, creo que algunos partidos de izquierda puedan bajar. Ese descenso se puede equiparar porque otros partidos de izquierda subirán. Sí veo una reedición del pacto, pero asumo que tal vez sea un deseo vestido de pronóstico. ¡Pero para que eso suceda la izquierda debe empezar a trabajar junta y ponerse las pilas ya!
Si el año que viene por estas fechas nos encontramos en Palma tomando un café... ¿Qué andará haciendo?
(Ríe) No tengo ni idea, no lo sé. Espero que con alguna obra de teatro para estrenar, ojala. Pero no cómo método de vida, ¿eh? Yo trabajaré donde me quieran dar trabajo. Antes de entrar en política era funcionaria interina de la Administración de Justicia, no tengo plaza fija. Me interesa muchísimo el mundo de la docencia. Estoy estudiando Filología Hispánica, dar clases de Literatura en un instituto sería un sueño. A nivel jurídico me interés mucho la protección de los derechos humanos.
No es poca cosa...
No, no es poca cosa. Honestamente, no sé donde estaré.