El Port de Barcelona ha inaugurado este lunes su primer sistema de suministro eléctrico OPS (Onshore Power Supply) para ferris en la Grimaldi Terminal Barcelona, situada en el muelle de Sant Bertran. Se trata de una infraestructura pionera en el Estado para el tráfico de ferris, que ya conecta diariamente los buques que enlazan la capital catalana con Palma.
El nuevo sistema permite a los barcos detener sus motores durante su estancia en puerto, suministrándoles electricidad de origen 100 % renovable, lo que supone una reducción directa de emisiones contaminantes y de ruido en una de las zonas portuarias más próximas al núcleo urbano, a apenas 200 metros del barrio del Poble-sec.
Con la conexión diaria de los ferris Ciudad de Palma y Ciudad de Sóller, operados por Trasmed (Grupo Grimaldi), se evitarán la emisión de 6,14 toneladas de CO₂ por escala, lo que equivale a un ahorro de 2.090 toneladas anuales de dióxido de carbono. La reducción del ruido y de las emisiones mejora notablemente la calidad del aire en el entorno portuario y en la ciudad, especialmente en los barrios colindantes.
Este OPS es la primera pieza del plan Nexigen, un ambicioso proyecto de electrificación de muelles que prevé una inversión de más de 200 millones de euros hasta 2030 para reducir en un 47 % las emisiones portuarias.
El sistema ha sido fabricado por Vinci Energies (Francia) y Shore Link (Estonia), y combina una instalación fija que adapta la frecuencia y tensión de la red eléctrica a las necesidades del buque, con un sistema móvil que garantiza la operativa sin interferencias. El coste total ha sido de 3,5 millones de euros, cofinanciado a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno.
Aunque actualmente solo permite conectar un buque, el sistema ha sido diseñado para ampliarse fácilmente y permitir el uso simultáneo por dos barcos en los dos puntos de atraque de la terminal.
El acto de inauguración ha contado con la presencia de representantes de las principales instituciones y empresas implicadas. El presidente del Port de Barcelona, José Alberto Carbonell, ha destacado que la instalación “es clave no solo para combatir el cambio climático, sino para mejorar la calidad de vida de las personas que viven junto al puerto”.
Por su parte, Mario Massarotti, consejero delegado de Grimaldi Logística España, ha puesto en valor la inversión de más de 1,2 millones de euros para adaptar los buques de Trasmed a este sistema y ha reivindicado al grupo como “el único operador con emisiones cero en esta terminal”.
La consellera de Territori, Sílvia Paneque, ha aplaudido el compromiso del puerto con la transición energética y ha recordado el objetivo de convertirse en un puerto neutro en carbono para 2050, mientras que el director de Explotación de Puertos del Estado, Pedro García, ha calificado el proyecto como un “ejemplo de colaboración público-privada” y un modelo a seguir para otros enclaves portuarios del país.
La electrificación del muelle de Sant Bertran es solo el primer paso. El Port de Barcelona trabaja ya en la construcción de una nueva subestación eléctrica y una red de media tensión, que incluirá una canalización submarina para conectar los muelles de la Energia y el Adossat, esenciales para la electrificación futura de las terminales de cruceros.
La implantación progresiva del plan Nexigen sitúa al Port de Barcelona a la vanguardia de la sostenibilidad portuaria en el Mediterráneo, consolidando su papel como referente en innovación, transición energética y compromiso medioambiental.