Según Melià, el alcalde "no puede permitirse tener, un día más, un concejal que ha acusado de racistas los comerciantes de Palma por su campaña contra la venta ambulante ilegal".
El mantenimiento de Molina como regidor "solo plantea", según Melià, "a quien defiende el Ayuntamiento: a los comerciantes que pagan sus impuestos y respetan la legalidad o a los que de manera ilegal realizan el 'top manta' con los consiguientes perjuicios, incluso para los consumidores".
Melià ha recordado a Molina que esta actividad "no solo es ilegal y una competencia desleal e injustificada para los comerciantes tradicionales, sino que también es un fraude para el consumidor que compra productos falsificados y sin garantías de calidad". "El Ayuntamiento de Palma no puede incentivar la economía sumergida".
Con esto, el PI manifiesta su apoyo al pequeño y mediano comercio y a las patronales que los representan --Pimeco y Afedeco-- ante estos "ataques totalmente injustificados" por parte de un concejal y que "considerará extensivos a todo el consistorio si Molina continúa como responsable político en Cort".