'Pan y Toros' hace un recorrido por la historia del antitaurinismo en nuestro país que arranca ya en el siglo XIII, con Alfonso X El Sabio quien, en sus Leyes de Partida, ya calificaba a los taurinos como "infames".
"Quién se piense que este movimiento es una moda actual, se equivoca ", indicó el autor ante los asistentes que le arroparon en la cita palmesana, después de haber presentado la obra en Madrid y Sevilla.
El monarca fue el primero que dejó constancia de sus convicciones pero no fue el único. Después de él llegarían Quevedo, Juan de Mariana, Gabriel Alonso de Herrera, Jovellanos, José María Blanco White, José Cadalso, Unamuno, Larra, Mesonero Romanos, Emilia Pardo Bazán, Carolina Coronado, Blasco Ibáñez, Pío Baroja, Ramón y Cajal, Juan Ramón Jiménez, Francesc Pi i Margall, Modesto Lafuente, Joaquín Costa, Clarín, Azorín, Antonio Machado, Emilio Castelar, Francisco Silvela o Miquel dels Sants Oliver, entre otros.
Todo ello, acreditado en una tesis doctoral defendida en la Universidad de las Illes Balears (UIB), para la que se armó de fuerza e inspiración "gracias a los principios en los que creo profundamente y que siempre he defendido en privado y en público, como las concentraciones de protesta a las puertas de plazas de toros: el sufrimiento animal nunca puede ser un divertimento", mantiene. "Es una barbarie".
Codina pide empaparse de la historia y manejar argumentos "para plantar cara a la institución taurina, tan arraigada en nuestro país y que es como el opio".
Por su parte, el abogado y Coordinador de la Comisión de Derechos de los Animales del Colegio de Abogados de Baleares (ICAIB), además de fundador y portavoz de la Asociación Balear de Abogados por los Derechos de los Animales(ABADA), Manuel Molina, fue el responsable de presentar e introducir el acto. En su intervención, contestó uno a uno los argumentos que suelen emplearse para defender la tauromaquia, como que el "toro no sufre" -falso, es un vertebrado superior con cerebro y sistema nervioso central-, "se hace porque se quiere prohibir todo" -falso, se quiere acabar con ello porque el hecho en sí mismo está mal- y que es una tradición "española" -falso, este libro muestra decenas de españoles ilustres en contra de esta práctica.
Así, Molina lamenta que se asocie interesadamente patriotismo y tauromaquia. "Manifestarse en contra no es sinónimo de antiespañolismo: es mostrar tu rechazo a la tortura y la indecencia". La clave, dice, es entender este movimiento al margen de etiquetas, estratos sociales, orígenes o banderas.
Más argumentos, más motivos, en 'Pan y Toros'.