Botellón, trile, venta ambulante, prostitución en la calle... La regidora de Seguretat Ciutadana, Angélica Pastor, afirma a mallorcadiario.com que el equipo de gobierno ha alcanzado un entendimiento en todos los puntos y ahora están en fase de negociación de la redacción. "Queremos evitar un lenguaje discriminatorio, que pueda herir sensibilidades", indica. Además, falta concretar la tipificación de ciertas conductas, es decir, si son consideradas graves, muy graves o leves.
Pastor asegura que la previsión es aprobarla inicialmente en el pleno de abril aunque supedita este extremo "al trabajo rápido y eficaz de todos" para cumplir los plazos obligados y a que los servicios jurídicos de Cort den el visto bueno al texto. Con ello, la norma entraría en funcionamiento no antes de julio, con la temporada bastante avanzada. Los desacuerdos entre los socios del Pacte han ralentizado el proceso.
"Es una ordenanza muy técnica, muy policial", destaca la regidora de Seguretat Ciutadana. "Hasta ahora había conductas o acciones que no estaban tipificadas como tal, sino que se interpretaban como conductas que podían encajar en otras que sí estaban reguladas".
En el caso de Playa de Palma, los policías que actúen en la zona podrán enfrentarse a la venta ambulante, el botellón, el balconing, a turistas que van desnudos por la calle o con poca ropa, con una ordenanza "clara y concreta".