El colector contará con tres pozos de ataque y tres de recepción y el depósito con una capacidad de 50.000 m3. Para ello, la empresa municipal Emaya ha invertido un total de 22,6 millones de euros, procedentes del canon de saneamiento.
Según Hila, con esta nueva infraestructura se evitará en un 90 por ciento de la contaminación de los caudales que se vierten al mar.
LA DEPURADORA, EN MANOS DE MADRID
No obstante, el colector y el tanque representan una solución parcial. La definitiva pasa inexorablemente por la nueva depuradora, que se encuentra en tramitación a cargo del Ministerio de Transición Ecológica. "Madrid va haciendo sus pasos y, de momento, va cumpliendo pero seguiremos encima para que sea real", ha dicho.
"Reclamaremos la inversión al Estado, como no puede ser de otra forma, es una depuradora que se declaró de interés general y es el Ministerio quien tiene que buscar la forma de inversión. Es importante que se siga tramitando", ha añadido el conseller Mir, en este sentido.