
Casi todos los
periodistas españoles (un 93 por ciento) considera a las
redes sociales como "una herramienta más" en su trabajo, pese a ser
"menos fiables" a su entender que los medios tradicionales, según recoge un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid.
Esta investigación estudia el uso que los
periodistas españoles hacen de las redes sociales en su trabajo, siendo las más utilizadas
Facebook y Twitter. Desde el
11 de marzo del año 2004, fecha de los atentados de
Atocha, hasta los movimientos sociales del
15M, el estudio hace un recorrido teórico y empírico sobre el desarrollo de las
redes sociales en este sector, incluyendo una encuesta a más de 400 periodistas españoles.
Así, el estudio recoge que el
36,34 por ciento de los periodistas dicen utilizar las
redes sociales para contrastar información, mientras que el
67 por ciento de los encuestados las considera menos fiables que los medios de comunicación tradicionales.
Según las conclusiones del estudio,
los periodistas no creen que las redes sociales representen "profesionalidad, profundidad ni credibilidad". Sin embargo, un
93 por ciento las considera una
herramienta periodística más y las usa frecuentemente para buscar información (55,37 por ciento),
detectar temas (58,78 por ciento) o conocer la opinión de los usuarios (59,27 por ciento).
"Estas contradicciones ponen de manifiesto una
actitud todavía vacilante o ambigua por parte de los profesionales respecto a la consideración periodística de estas plataformas, al menos en términos discursivos", comenta Eva Herrero, profesora de la universidad que ha dedicado su tesis doctoral a este tema.
Asimismo, el uso también
varía en función de factores como la edad o el lugar de trabajo. Los periodistas que trabajan en gabinetes de comunicación utilizan las
redes sociales más (98 por ciento) que los que trabajan en agencias de noticias periodísticas (72,41 por ciento).
En esta misma línea, algo similar ocurre con los
profesionales más jóvenes: un
57,40 por ciento de los que tienen entre
21 y 40 años las utilizan siempre en su trabajo, mientras que un 47 por ciento de los mayores de 40 años las usan con frecuencia.