El detenido viajó a África en 2019, haciéndose pasar por un filántropo, para contraer matrimonio con una mujer, prometiéndole una mejor vida para ella y su hija, que entonces tenía 12 años. Durante cinco años la víctima ha estado bajo su control, siendo obligada a mantener relaciones sexuales. El hombre le amenazaba con devolver a su país a ella y a su madre si no cedía ante sus presiones.
Cuando la niña supo que su padrastro estaba iniciando los trámites para traer a sus hermanas, puso en conocimiento esta situación ante las Hermanas Oblatas, conocidas por su trabajo en favor de las mujeres más desfavorecidas, quienes denunciaron los hechos ante la Guardia Civil.
Durante el registro del domicilio se hallaron numerosos discos duros y dispositivos que apuntan a que el presunto explotador podría haber dsitribuido pornografía infantil e incluso llegado a grabar los abusos a la menor.
La operación ha sido desarrollada por efectivos del Equipo Mujer Menor (EMUME).