Hace una semana, el detenido se puso en contacto vía móvil con su ex pareja, una mujer con la que había estado conviviendo durante dos años en Ibiza, y le instaba a que buscara en Google “hacha Mallorca”. “Pronto iré a por ti y a por tú gente. Lo juro”, le escribió.
La mujer lo buscó y comprobó que su ex había sido detenido a mediados de octubre de 2018 por la Policía Local de Palma, por una tentativa de homicidio y robo con violencia e intimidación a una persona que pasaba por la calle, en las inmediaciones de su piso anterior donde ella residía, portando un hacha en la mano y, en una mochila, un martillo, bridas, cuerdas, y varias herramientas más.
El hombre fue hallado en las inmediaciones de su domicilio y al verse frente a la Policía, demostró un elevado estado de excitación y nerviosismo.
Cuenta con varios antecedentes agresivos: fue condenado por violencia de género en el 2015, tras haberle propinado varios puñetazos, mordiscos y tirones de pelo a esta mujer, y además se le investiga por coacciones y amenazas graves con un cuchillo a una compañera de piso, con la que no tenía ninguna relación sentimental.