Durante su testimonio, Rubiales ha afirmado que el beso fue consensuado. Según su relato, antes de besar a Hermoso, le preguntó: "¿Te puedo dar un besito?", a lo que ella respondió "vale". "Estoy totalmente seguro de que Jenni me dio su consentimiento", ha destacado el exdirigente.
Además, ha descrito el gesto como "algo totalmente espontáneo" y un "signo de cariño" motivado por la euforia del momento tras la victoria en el Mundial. La fiscal Marta Durántez ha preguntado a Rubiales sobre las palabras exactas que utilizó en ese instante, recordándole que anteriormente había mencionado haber dicho "un piquito" en lugar de "un besito".
Rubiales ha aclarado que, aunque en un principio no lo recordaba con precisión, está convencido de que dijo "besito", considerando ambos términos como sinónimos y sin diferencia en su significado.
"Es que la señora Hermoso igual que yo sabe que me dijo 'vale'. Yo he pedido perdón por mi comportamiento. Tenía que haber tenido la sangre más fría, no haberme dejado llevar por la emoción. Seguramente debía haber estado en un plano institicional. Pero yo le pregunté y ella me contesto".
TESTIMONIO DE UN ESPECIALISTA EN LECTURA DE LABIOS
En la sesión de la mañana, David Morillo, un testigo especializado en lectura de labios, ha asegurado este martes en el juicio que se sigue contra el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales que éste se dirigió a la jugadora Jennifer Hermoso antes de besarla para preguntarse si le podía dar "un besito".
"¿Te puedo dar un besito?" es lo que habría preguntado el exdirigente a la delantera durante el pasamanos de la ceremonia de entrega de trofeos del Mundial de Australia de 2023 según este experto durante su testifical en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional, y por el que Rubiales se enfrenta a una petición de dos años y seis meses de cárcel por los delitos de agresión sexual y coacciones.
El perito, David Morillo, ha estado asistido por una intérprete que ha trasladado de viva voz al tribunal lo que él contestaba a través de lengua de signos y, a preguntas de la Fiscalía, tras explicar que no existen "cursos oficiales" para leer los labios, ha reconocido que únicamente analizó ese vídeo, publicado en la red social TikTok, en el que no se podía apreciar si la futbolista llegó a hablar.
La fiscal Marta Durántez ha cuestionado la formación del perito, su experiencia en este tipo de pruebas e incluso si, dado el lugar en el que está situada su asociación --en Granada, de donde es originario Rubiales--, podría tener algún tipo de relación con el expresidente. El perito ha aclarado que únicamente ha participado en dos pericias judiciales, ambas realizadas para juzgados situados en Granada, pero sin poder concretar en qué causas concretas los realizó.
El abogado de Jenni Hermoso, por su parte, ha preguntado al perito si podría llegar a distinguir entre las palabras "besito, piquito, bonito o poquito". "Sí, se diferenciaría", ha aclarado.
En esta misma sesión también ha comparecido otro perito propuesto por Rubiales, Abel Baños, que ha sostenido que el vídeo de TikTok sobre el que se basó la primera pericia no ha sido modificado de ninguna forma.