La Audiencia Nacional ha condenado este jueves a Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), a pagar una multa de 10.800 euros por un delito de agresión sexual, tras el beso no consentido que propinó a la jugadora Jennifer Hermoso en la final del Mundial Femenino de 2023.
El tribunal, además de la condena económica, ha dictado una orden de alejamiento que impide a Rubiales acercarse a menos de 200 metros de Hermoso o comunicarse con ella durante un año. Sin embargo, ha sido absuelto del delito de coacciones, por el que también estaba acusado junto a otros exdirectivos de la RFEF.
La sentencia considera probado que el beso fue un acto de agresión sexual al no contar con el consentimiento de la futbolista. Durante el juicio, Hermoso declaró que se sintió "forzada" y que en ningún momento consintió el gesto de Rubiales.
El exdirigente federativo, en cambio, mantuvo que el beso fue consensuado y presentó una prueba pericial de lectura de labios para intentar demostrarlo, aunque esta fue desacreditada en el proceso.
Por otro lado, la sala no ha encontrado pruebas suficientes para sostener que Rubiales presionó a Hermoso o a su entorno para que apoyaran públicamente su versión de los hechos, por lo que ha sido absuelto del delito de coacciones. Junto a él, también han sido exonerados Albert Luque, Jorge Vilda y Rubén Rivera, quienes se enfrentaban a la misma acusación.
El beso de Rubiales a Hermoso, ocurrido el 20 de agosto de 2023 en Sídney, desató una ola de indignación y puso el foco sobre la cultura machista en el fútbol español. Las reacciones de la opinión pública, de jugadoras y de organismos internacionales como la FIFA llevaron a Rubiales a dimitir de su cargo el 10 de septiembre de 2023, tras 21 días de presión mediática y política.