
El
Ayuntamiento de Palma funciona estas fiestas a ritmo muy lento. Los funcionarios trabajan por turnos y lo normal es que se tomen una semana de vacaciones, sea la de Navidad o la de Año Nuevo. A ello hay que añadir que los días 24 y 31 son prácticamente festivos y en los diferentes negociados estos días no se ha trabajado, salvo unas pocas excepciones. De esta manera, todo indica que el cuerpo funcionarial municipal retomará a
partir del día 7 su ímpetu laboral con renovados bríos y después de tanto descanso.