La huelga indefinida de los docentes baleares ha cumplido la primera semana y afronta un nuevo tramo en el que ya hay voces que apuntan a que el conflicto no puede durar mucho tiempo más. Hace una semana, mallorcadiario.com entrevistó al Secretario Autonómico de Educación, Guillem Estarellas. La otra parte del conflicto motiva la entrevista de esta semana.Tras la primera semana de movilización, ¿Estaba previsto que el seguimiento de la huelga fuese cayendo día a día?Era previsible dentro de lo que es la dinámica de una huelga de estas características. Nosotros queríamos plantear una lucha dura como esta para demostrar que el colectivo docente se enfrentaba legítimamente a un serio problema. Queríamos mostrar el apoyo y el apoyo ha sido brutal. Pasada esta fase, ahora lo que queremos es paralizar los centros. Es normal que el seguimiento vaya bajando. Llevamos una semana de curso y el curso no ha empezado.
Tras la primera semana, ¿Quién se ha desgastado más?Indudablemente, el Govern. Estamos hablando del mayor fracaso político de la democracia en las Islas baleares y probablemente en el Estado español. Todo, sin que se haya producido el más mínimo indicio de diálogo. Nosotros nos hemos desgastado económicamente, socialmente no. Socialmente nos hemos fortalecido. Yo ahora puedo volver a mi trabajo con la cara alta y consciente de que hemos luchado. Pero esto no quiere decir que paremos. Hemos revalorizado el colectivo.
¿No ha habido ningún contacto?No. El Govern ignora a la Asamblea de docentes. Hace tímidos acercamientos a los sindicatos tentándolos a una mesa de negociación sobre cuestiones laborales. Eso es inútil. No pedimos eso. Pedimos un giro muy importante en la política educativa.
¿Hubieran aceptado a Llorenç Huguet como mediador?Se aceptaría cualquier mediación que lleve a la resolución del conflicto. Esperamos que la figura del Rector de la UIB haga recapacitar al Govern, cosa que vemos difícil.
En el horizonte, ¿qué posible fecha ve para el final de la huelga?Lo que los compañeros y compañeras puedan aguantar. La voluntad es seguir. Es cierto que aparecen dudas y un poco de ansiedad, pero hay la convicción de que se va por el buen camino. Se ha demostrado que el colectivo está más unido que nunca. Es cierto que si el Govern no cede, la lucha termine. Pero dejaríamos esta para plantear otra batalla más adelante. En este escenario, habrá terminado una batalla pero no la guerra.
¿La huelga finalizará con la manifestación del día 29 como colofón?No se ha planteado de esta manera. De hecho, la manifestación se quería hace este fin de semana y no el próximo, pero no hemos llegado a tiempo de organizarla como merece. Yo creu que si llegamos al final de la próxima semana con las fuerzas justas, la manifestación puede suponer un impulso para seguir una semana más. Si el día 29 llegamos sin que el govern haya cedido, ya no hablaremos del mayor fracaso de un gobierno en democracia, sino de la mayor locura de un Govern en democracia. Piense que esta huelga se puede mantener con niveles de participación muy bajos porque hemos vaciado los centros. ¿El Govern está dispuesto a que el curso empiece a mediados de octubre sin que esto le pase factura?
¿Cómo puede afectar una huelga de larga duración a los alumnos, a su curso académico?Afectará de dos maneras. A nivel académico, buena parte de los alumnos no podrán completar el currículum que tienen para este año. Esto no me parece tan grave. En segundo de bachiller habrá que pedir comprensión a la UIB en las pruebas de selectividad. Por otra parte, para los alumnos esta huelga será una oportunidad para vivir una experiencia difícil de ver como modelo de lucha democrática. Para muchos, esta huelga será la mejor lección que vivirán durante mucho tiempo.
¿Y no los tienen ustedes como rehenes?Plantear esto con una huelga legalmente convocada me parece de un lenguaje propio de un régimen, cuando menos, autoritario.
Los políticos han subido el tono, pero el colectivo docente también. Ya piden abiertamente la cabeza de la Consellera Camps. Todo lo que está pasando, ¿con Rafael Bosch como conseller hubiera sido igual?Con esta Consellera no vemos la posibilidad de que la situación pueda mejorar. Primero, porque no está capacitada según dijo al tomar posesión (“sé tanto de educación como cualquiera de ustedes”). Si no está capacitada, que se vaya a vender pisos. Bosch conocía el mundo educativo. No estuvo nunca de acuerdo con sus políticas, pero con él seguramente hubiera habido una vía de diálogo. Camps lo que conoce bien es el mundo inmobiliario. Cada vez que habla, Camps muestra una enorme incultura.