Los casos importados de Covid-19 constituyen, hoy por hoy, la principal preocupación del director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, en la actual etapa de la crisis sanitaria. Así lo ha reconocido este miércoles el portavoz del comité técnico de seguimiento del coronavirus durante su habitual rueda de prensa diaria, en la que ha informado de que, desde el pasado 11 de mayo, se han registrado ya 96 diagnósticos positivos correspondientes a personas que habían llegado a España procedentes de otros territorios.
En concreto, el doctor Simón se ha referido a profesionales que han podido acreditar circunstancias especiales para obtener un permiso de entrada en el país, generalmente por razones profesionales. De los 96 casos importados que afectan a este colectivo, 24 se han contabilizado en el transcurso de esta última semana, según ha aclarado Simón.
Para el director del CCAE, la única alternativa válida para mantener un control efectivo sobre estas situaciones es el seguimiento exhaustivo y pormenorizado de los casos, una labor de la que ha responsabilizado a los propios pasajeros, a los agentes turísticos, y a todos los sectores que intervienen, de una manera u otra, en el ámbito de las conectividad.
De hecho, para Simón, la exigencia de pruebas de detección del Covid-19 a los viajeros, ya sea en su territorio de origen o en el destino, no es la opción más aconsejable, ya que, a su juicio, “un resultado negativo no implica necesariamente que al día siguiente no se haya producido un contagio”.
El alto cargo del Ministerio de Sanidad tampoco se ha mostrado muy favorable a la toma de temperatura en las terminales aeroportuarias como fórmula para erradicar la importación de casos, en tanto que, según ha precisado, “la mayor parte de infecciones no se pueden detectar de esta forma”.