Las redes sociales se han llenado este domingo de vídeos y fotografías del virulento cCap de fibló que este sábado ha arrasado Esporles, Banyalbufar y Port des Canonge.
En los vídeos pueden apreciarse una gran cantidad de árboles arrancados y un bosque de troncos partidos.
BANYALBUFAR ESTUDIA PEDIR LA DECLARACIÓN DE ZONA CATASTRÓFICA
Banyalbufar, una de las localidades de la sierra de Tramuntana que padeció más intensamente los efectos de las tormentas de este sábado y el paso de un 'cap de fibló', estudia solicitar la declaración de zona catastrófica ante la "magnitud del desastre".
El alcalde de la localidad, Mateu Ferrà, ha explicado a Europa Press que ya estudia junto al Consell de Mallorca la declaración de zona catastrófica porque muchos vecinos "van a necesitar ayuda", aunque ha apuntado que el primer paso será cuantificar la lista de daños que, según ha indicado, es "interminable".
Sobre la vegetación, según Ferrà, el paso del 'cap de fibló' ha modificado por completo la "fisonomía" del paisaje después de que miles de árboles hayan caído o hayan sufrido daños. Ferrà ha asegurado que el paisaje tardará años en recuperarse.
Sobre el patrimonio, el primer edil ha descrito la gran cantidad de daños sufridos por tejados, paredes y márgenes de edificios y viviendas.
Tampoco han escapado a los daños lugares históricos o de gran valor como Son Coll, Son Bunyola, la Clastra de Sa Baronia o Sa Rectoria.
Por suerte, ha señalado Ferrà, no ha habido que lamentar daños personales de gravedad.
En cuanto a los servicios, el alcalde ha explicado que la localidad permanece todavía sin servicio de Internet y cobertura telefónica aunque sí que ha recuperado, al menos en el casco urbano, el servicio eléctrico con un equipo electrógeno.
Este sábado, según informó la Guardia Civil, de una vivienda de la zona del Port des Canonge se tuvo que rescatar a un matrimonio de personas mayores y a su hija que no podían salir de su vivienda por la caída de un pino.
También, 11 trabajadores de una zona agrícola también fueron auxiliados y trasladados hasta una zona segura.
DECENAS DE INCIDENCIAS
Cabe recordar que el episodio de tormentas y especialmente el 'cap de fibló' registrado este sábado provocaron decenas de incidentes en Baleares, principalmente inundiaciones y caídas de árboles aunque también provocaron el corte de carreteras, el cierre de las playas en Palma y cortes en el suministro eléctrico.
A última hora de ayer continuaban cortados dos tramos de la Serra de Tramuntana: La carretera Ma-1100 entre la Granja d'Esporles y la Ma-10 y la Ma-10 entre Valldemossa y Banyalbufar entre los kilómetros 75-80 permanecen todavía cortadas mientras los servicios de carreteras del Consell de Mallorca y los Bomberos de Mallorca trabajan para restablecer el servicio en estas vías afectadas por caídas de árboles y desprendimientos por las tormentas de este sábado.
En cuanto a los cortes de suministro eléctrico, estos se prolongaron entre cuatro y seis horas en algunos casos en varias localidades de la Serra de Tramuntana como Estellencs, Esporles, Valldemossa, Deià y Puigpunyent.
Desde Endesa han señalado que después de haber completado a primera hora de la mañana de este domingo la puesta en marcha de otro equipo electrógeno en Banyalbufar y una vez instalado el de Port des Canonge solo quedaría recuperar algunos servicios aislados de baja tensión en viviendas y áreas apartadas.
Los daños ocasionados por las tormentas de este sábado en el tendido eléctrico han sido "importantes", según han subrayado desde Endesa, y se ha trabajado durante toda la noche haciendo relevos entre los equipos.
A última hora de la tarde de ayer Endesa trabajaba en la recuperación del servicio en Banyalbufar, Port des Canonge y zonas rurales y urbanizaciones de la sierra de Tramuntana y preparó vías alternativas y grupos electrógenos por si no fuera posible recuperar el servicio con normalidad. La entidad movilizó un total de 64 efectivos desde el momento en que se han comenzado a producir los avisos por parte de los clientes y se atendieron hasta 11 averías.
Según explicaron desde Endesa, los árboles caídos sobre las instalaciones, la fuerza del viento que ha doblado torres y la dificultad de acceso a los puntos de control por carretera fueron las principales complicaciones de la jornada de incidentes.