Baleares fue la segunda región con la mensualidad más cara para los inquilinos, solo por detrás de Madrid (1.501 €/mes). En el ámbito provincial, Baleares fue la cuarta más cara. Por su parte, el piso tipo de alquiler en España finalizó el pasado mes de septiembre con una superficie media de 115 metros cuadrados y una mensualidad media de 859 euros, lo que supuso una subida trimestral del 5,92%. Mensualmente, se incrementó un 2,26%, e interanualmente creció un 16,08%.
La subida del precio del alquiler en determinadas ciudades está complicando el acceso a la vivienda. Según Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, “encontrar un piso que comprometa un porcentaje razonable de los ingresos mensuales se está convirtiendo en la excepción dentro de grandes urbes como Madrid o Barcelona”. El experto indica que “muchos inquilinos renunciaron hace tiempo a vivir en distritos céntricos, pero el problema es que en las periferias también escasean las ofertas con una relación calidad-precio sensata”.
Por otro lado, la extensión de los pisos turísticos es un elemento que anima las rentas al alza. “No son pocos los inquilinos que, en el momento de renovar el contrato, se han topado con una actualización de la renta imposible de asumir, fruto del deseo del casero de poner el inmueble dentro del mercado de alquiler vacacional”, comenta Font.
Además del fenómeno turístico, Font añade que “el bloqueo de las licencias de obra nueva y el agotamiento del stock de vivienda de segunda mano traslada la demanda de compra a la de alquiler, un mercado que no alimenta su inventario con la velocidad que debería”. El portavoz del portal inmobiliario pide que se fomente el diálogo entre Gobierno, grandes tenedores de vivienda y propietarios particulares: “Hay que pasar a la acción y crear un parque de vivienda en alquiler abundante, de calidad y a precios ajustados a los sueldos”, concluye.
La capital balear fue la cuarta más cara de España