El Ayuntamiento de Pollença, una vez reunido con los vecinos del Camí Vell de Lluc a Pollença y estudiado el proyecto de acondicionamiento y mejora del pavimento de un tramo de este camino presentado por el Consell de Mallorca, ha registrado, en consenso con los vecinos, las alegaciones pertinentes al proyecto.
Hay que recordar, dijo el alcalde de Pollença, Bartomeu Cifre, que este camino "era de titularidad municipal hasta que pasó al Consell de Mallorca, y todas las actuaciones que se han hecho han sido desafortunadas"; por lo tanto, ha añadido, "siempre hemos mantenido que este camino necesitaba unas intervenciones como las que ahora se proponen, siempre del lado de los vecinos, que son los que han sufrido durante todos estos años los problemas de este tramo de carretera, que no tiene una alternativa de paso por ningún otro lugar ".
Por ello, desde el Ayuntamiento "esperamos que el Consell escuche estas alegaciones y que la remodelación del tramo quede de acuerdo con los deseos de los vecinos y del propio municipio de Pollença".
Así, desde el Ayuntamiento consideran que "en cuanto a la pavimentación, se trata de un camino forestal y agrícola para vehículos de motor y para hacer senderismo, y dado que el tramo afectado se considera un camino de carro y no carretera, a fin de dar cumplimiento a la normativa no sería necesaria la diferenciación de pavimentación entre el espacio destinado a los peatones y el espacio destinado al tráfico rodado"; por lo tanto, solicita que "se elimine la zona de tierras dynamicadas destinada a peatones y se pavimenta con una capa de mezcla bituminosa en toda la anchura y longitud del tramo en cuestión, con coloraciones diferenciadas para las zonas destinadas a tráfico y a peatones", asegura el Ayuntamiento en el escrito de alegaciones.
ESTADO DEPLORABLE
Por otro lado, el camino "presenta un estado deplorable que provoca un peligro para la circulación tanto de personas como de vehículos". Por ello, piden que "se ejecuten todas las actuaciones y mejoras necesarias para asegurar que la escorrentía de las aguas en el futuro no afecte y, sobre todo, no provoque daños en la nueva pavimentación que dificulte la circulación y el uso de este tramo".
El Ayuntamiento solicita también la reducción de la velocidad desde el Pi de Son Grúa hasta Ca l'Hereuet, ya que, aseguran, "aunque es una ruta compartida que no presenta problemas, se trata de un vial que da acceso a una cantidad importante de parcelas, por lo que tiene una cierta densidad de tráfico, sobre todo de turismos y vehículos agrícolas, y que también se ha incrementado de forma notable la presencia de usuarios como senderistas, ciclistas y caballos".
Finalmente, el escrito de alegaciones presentado por el Ayuntamiento de Pollença al proyecto alude a la instalación de 1.016 pilones de madera de 80 mm de diámetro, de 800 mm de altura vista, que funcionarán como separación entre la calzada destinada al tráfico rodado y el camino para peatones.
DENSIDAD DEL TRÁFICO
El Ayuntamiento, una vez lo ha consensuado con el vecindario, considera que "si nos atenemos a la densidad de tráfico y los diferentes tipos de vehículos que circularán y, sobre todo, a la anchura prevista para el vial rodado, parece más que probable que en el caso de que se crucen dos vehículos, alguno de estos pueda rozar alguno de los pilones, lo que provocará desperfectos y, por tanto, las tareas y los gastos de mantenimiento de estos elementos pueden ser muy importantes, o que, en el peor de los casos, estas pilonas afectadas no se reparen o no se repongan, con lo cual perderán toda su funcionalidad original en los tramos afectados "; por ello, alegan,"se deben eliminar los pilones de madera y sustituirlos por otra solución que cumpla con la normativa y que implique menos mantenimiento y peligros, y que, al mismo tiempo, incremente la seguridad".
Hay que recordar que este proyecto de mejora y acondicionamiento de un tramo del camino viejo de Lluc a Pollença, muy esperado por los vecinos de la zona, fue presentado el pasado día 18 de marzo por la presidenta del Consell de Mallorca, Catalina Cladera; la consellera de Sostenibilitat i Medi Ambient, Aurora Ribot, y Pep Manchado, director insular de Medio Ambiente.
Se trata de un proyecto que comprende, en el primer tramo, una longitud de 725 metros lineales y se sitúa a la salida de Pollença. El segundo tramo se encuentra a la altura de la bifurcación de la Ma-10 con el camino viejo de Lluc a Pollença, y comprende 2.485 metros lineales de carretera.