La Policía Local de Palma ha detenido a un hombre de 51 años por un presunto delito de quebrantamiento de condena (saltarse la orden de alejamiento). Los hechos ocurrieron este sábado, cuando una patrulla se desplazó a la barriada de La Soledad tras el aviso de un ciudadano que había sido mordido por un perro mientras circulaba por la calle. Tras identificar al dueño del can, los agentes descubrieron que tenía prohibido circular por la zona debido a una sentencia previa de violencia de género.
Sobre las 17:00 horas del 16 de marzo, la Base del 092 envió una dotación de la Policía Local tras recibir el aviso de que un hombre había sido mordido en la muñeca por un pastor belga. Provocando una herida leve y sangrante. Una vez en la zona, los agentes se encontraron con el animal bajo la custodia de un menor, el cual explicó que el perro pertenecía a su padre y que ya había causado problemas anteriormente.
Al contactar con el propietario del perro, el hombre de nacionalidad argelina informó a la Policía de su intención de entregar el animal a un centro de recogida debido a las dificultades que les generaba. Sin embargo, al comprobar su identidad, los agentes descubrieron que sobre él pesaba una orden judicial que le prohibía acercarse a la zona por un caso previo de violencia de género.
Pese a la advertencia de la Policía para que no se personara en el lugar, el hombre hizo caso omiso y se desplazó hasta allí, lo que motivó su detención inmediata por quebrantamiento de condena.
El animal fue trasladado al Centro de Acogida Animal Municipal, y se realizó el informe correspondiente. La Sala de Atestados instruyó las diligencias iniciales, que posteriormente fueron remitidas a la Policía Nacional junto con el detenido.