Chuchito Valdéz, hijo de Chucho y nieto de Bebo, ha participado en la mesa de ideas “Educa&Jazz” organizada por IB3 y Centro UNESCO en el Restaurante Baiben de Puerto Portals, patrocinador del Día del Jazz 2018 en Mallorca.
Junto al genial pianista intervinieron los músicos Nailé Sosa, Christa Elmer, Toni Cuenca y Joan Lainez y los pedagogos Pere Fiol y Pedro Barbadillo, coordinados por Joan Trías, asesor musical de IB3.
El coloquio giró en torno a la educación musical en las escuelas de música y la inserción en una carrera profesional que comienza en locales nocturnos, de ocio y ante públicos de diferente condición e interés musical.
Valdéz se refirió a su experiencia musical familiar como “desde la cuna”. Chuchito Valdéz comentó que sus primeras notas al piano las oyó y ejecutó a los 5 años, con su padre y su abuelo, “ el jazz no se improvisa”, en muy difícil, tiene una base armónica muy complicada que se necesita conocer en profundidad”. Toni Cuenca amplió la idea: “ este hombre es el ejemplo de que la música en casa es lo más importante, se empapó desde la cuna, y terminó diciendo “ ¿ para qué sirve la escuela si esta sociedad no enseña después un buen camino a seguir ?”.
Barbadillo y Fiol comentaron el paralelismo entre “Candeal” y la escuela Ireneu Segarra, insistiendo el presidente de la Mallorca Film Commission en la diferencia de ambientes y posibilidades socioeconómicas de la favela brasilera con respecto a las escuelas similares en el mediterráneo. El director de la Escuela Segarra dijo que los niños son como las esponjas, la formación amplia no debe pasar por un conservatorio, cualquiera puede asimilar conceptos si se entrega a oir, confiar y aprender. La actitud es muy importante.
Las intérpretes Elmer y Sosa comentaron diferentes experiencias en su relación con el público y sus exigencias desde diferentes puntos de vista; Elmer como figura principal de su show y Sosa como baterista/percusionista acompañante de diferentes bandas. Nailé Sosa es licenciada del Instituto de Artes de La Habana. Christa opina que la música es una medicina, ayuda a curar.
Joan Lainez, como director de diferentes coros de la isla, se refirió a la labor de coordinar a aficionados exigentes y profesionales en sus grupos.
La función de los padres y madres como educadores en el mundo musical fue motivo de coincidencia; “ no hay suficiente cultura para que la música sea un camino importante. Todos saben que es difícil vivir tocando un instrumento”, dijo Lainez.
Christa Elmer se mostró disconforme con la forma de transmitirles a sus hijos el amor por la música.
El Jazz renace cada momento y a la gente joven, tanto con “La,La ,La” como con Nina Simone son una devolución de energía vital, señaló Christa Elmer. Barbadillo insistió en llegar a la música desde la formación y difusión en el cine: “trabajo e intuición son importantes, saber o no saber música, pero sentirla, como soul, fusión jazz flamenco o algo similar”.
Chuchito intervino para señalar que “cuando vas a un concierto que llega, que trasmite, el truco es estudiar mucho, estar sano, no hay otro truco, no se aprieta un botón y sale, el truco es espiritualmente y mentalmente estar sano y estudiar mucho. Aplaudió a Herbie Hancock por su iniciativa de instituir el día del jazz con la UNESCO, “.. fue brillante, es mi gran ídolo y amigo, jamás pensé que iba a tocar con él.”
La mesa de ideas contó también con la presencia del director del festival de música de Cancún Juan Poch y de la cantante Judith Diakhate, que junto a Chuchito Valdéz y Toni Cuenca han terminado “Sueño que te beso”, un disco que presentarán en el festival de Méjico en octubre.