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Vox, una mala forma de empezar

jueves 21 de febrero de 2019, 22:00h

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El presidente de Vox en Baleares, Jorge Campos, anunció este jueves que condicionará cualquier futuro pacto de gobierno en Baleares a la derogación de la Ley de Normalización Lingüística de la comunidad. Ha señalado que esta será la primera medida que impulsará su formación en el caso de tener alguna responsabilidad de gobierno porque la considera "el origen de todas las desigualdades y la conculcación de derechos que sufren miles de familias de las Islas".

Posiblemente haya en la ley aspectos susceptibles de ser mejorados, pero no conviene olvidar que se trata de un texto aprobado por consenso de las formaciones políticas y que ya lleva 33 años de vigencia. Sólo por eso, cualquier cambio o modificación debería contar, al menos, con un respaldo mayoritario que se extienda más allá de los partidos que conformen un gobierno. Una opción que Vox no comparte y lleva hasta el extremo su particular visión del tema.

La postura anunciada por Campos sólo es entendible desde un punto de vista estratégico a la hora de movilizar aquellos votantes que estén en sintonía con este planteamiento. Porque en la sociedad balear hay muchos otros debates que exigen más urgencia que la cuestión lingüística planteada por Vox. Desarrollo económico, desigualdad territorial, conectividad, vivienda, promoción del tejido empresarial o creación de empleo son asuntos que a juicio de Jorge Campos deben quedar en un segundo plano, por detrás de la derogación de la Ley de Normalización Lingüística.

No debería olvidar el líder balear de Vox el gran error que supuso para José Ramón Bauzá situar la lengua como el elemento central de su discurso. Una mala gestión del trilingüismo en la educación sacó a la calle a 100.000 personas contra el gobierno de Bauzá, la mayor manifestación vivida en la comunidad y el inicio del fin de Bauzá que pasó de un histórico resultado de 35 diputados a perder el gobierno tras obtener únicamente 20.

Con su decisión, Campos insiste en planteamientos que no forman parte del sentir mayoritario de la sociedad a la que quiere representar a partir de mayo. Por otro lado, sorprende que el líder de Vox en Baleares adopte la misma actitud que tanto reprochó al otro lado del arco político, donde grupos minoritarios como Més condicionaban políticas de alcance general o convertían la derogación de leyes en su mayor logro. Es difícil de entender y una mala manera de empezar.