Según ha detallado el GOB, se trata de dos playas vírgenes con una baja presión de uso público, debido a la distancia que las separa de las carreteras. Sin embargo, desde la entidad han recordado que las playas y calas vírgenes también sufren la llegada de residuos desde el mar, en su mayoría plásticos.
Por ello, este grupo de voluntarios se desplazó hasta estas dos playas donde se recogieron 120 kilos de residuos, en su mayoría, pequeños fragmentos de envases de plástico.
Así, los residuos serán transportados hasta el punto verde de Artà, mediante la colaboración del Parque Natural de la península de Levante. Esta actuación se enmarca dentro del programa de voluntariado que el GOB desarrolla en Mallorca, Menorca e Ibiza, que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica.