Los Mossos d'Esquadra junto con la Agencia Tributaria han desarticulado una organización internacional de tráfico de drogas con el ingreso a prisión de 16 de los 23 presuntos miembros de la organización, y han intervenido 11 toneladas de hachís, en lo que es la operación en la que se ha localizado la mayor cantidad de hachís por parte de la policía catalana. En la operación participó Vigilancia Aduanera en Baleares con una embarcación con sede en Palma que interceptó un velero cargado de droga.
Lo ha explicado el subjefe de la División de Investigación Criminal de los Mossos d'Esquadra, el intendente Ramon Chacón, en una rueda de prensa este jueves, que ha apuntado que era una organización "muy atrevida" y que intentaba traficar en condiciones meteorológicas adversas en alta mar.
En la misma rueda de prensa el jefe de Vigilancia Aduanera en Catalunya, Carlos Gavilanes, ha indicado que se inició a mediados de diciembre de 2018 cuando se tuvo conocimiento de que una organización criminal dedicada al tráfico de drogas buscaba personas que tuvieran la capacidad para llevar a cabo el transporte de una gran cantidad de hachís desde las proximidades de las cosas marroquíes hasta el Delta de l'Ebre (Tarragona).
Las primeras indagaciones policiales condujeron a un hombre residente en Tortosa (Tarragona), que tenia la experiencia y los medios necesarios para llevar a cabo una transacción de estas características.
PRIMERA FASE
La organización tenia una gran preparación logística y capacidad para utilizar transportes marítimos: también intentaban subir cocaína desde Sudamérica.
Asimismo, llevaba toneladas de hachís en barcos de carga, pesqueros, lanchas semirrígidas y veleros, y al final el sistema escogido fue el transporte en veleros, que se consiguieron interceptar hasta en dos ocasiones.
Fruto de incidencias que demoraron los transportes, como la presencia de barcos de guerra de países de la Unión Europea que hacían maniobras en la zona, los investigadores aprovecharon para identificar diversos miembros de la organización que preparaban el envío con un velero de 19 metros.
Los agentes descubrieron que el primer transporte estaba previsto desde el Puerto de Valencia para el 10 de mayo de 2019 por la madrugada, con el objetivo de llegar al Mar de Alborán para recibir la droga y entregarla en Libia.
Tres días más tarde, dos patrullas de Vigilancia Aduanera interceptaron el velero en un momento crítico para la tripulación: la sobrecarga de droga, con casi seis toneladas de hachís, había puesto en dificultades la embarcación, que estaba a punto de hundirse.
En este sentido, Chacón ha insistido en que la organización tenía la característica de poner en riesgo las propias vidas de los miembros y traficar con droga en situaciones complicadas en que otras organizaciones no lo hacían, para proveer la droga cuando había escasez en el mercado.
Los tres tripulantes fueron detenidos y el juzgado decretó su ingreso a prisión, y el precio de la droga incautada en el mercado ilícito hubiera tenido un valor próximo a los 35 millones de euros.
Tras interceptar y resolver este primer envío, los investigadores no habían podido identificar a los principales integrantes de la organización, pero los agentes tenían constancia de que estaban preparando otros cargamentos.
SEGUNDA FASE
Los agentes descubrieron que había nuevos integrantes de la banda que planificaban un nuevo tráfico, y que un hombre de nacionalidad marroquí establecido en Argentona (Barcelona) podía ser el encargado de coordinar las actuaciones en Marruecos: cargarían la droga en una lancha en un punto de la costa, la traspasarían a un velero y la llevarían a Libia.
Diversas complicaciones volvieron a retrasar la operación y finalmente la madrugada del 26 de marzo pusieron rumbo hacia Libia, pero una patrullera de Vigilancia Aduanera abordó el velero, detuvo a tres ocupantes y encontró 5.289 kilos de hachís valorados en 31 millones de euros.
Los detenidos, de nacionalidad tunecina, argelina y española, pasaron a disposición del juzgado de guardia de Cartagena que acordó el ingreso preventivo en prisión.
FINAL DE LA INVESTIGACIÓN
En el final de la investigación, se centraron en la detención de los investigados y la preservación de indicios, así como establecer criterios operativos de seguridad y salubridad en atención al estado de alarma por el coronavirus.
Entre el 27 de marzo y el 14 de abril se hicieron un total de 17 entradas y registros en Valencia, Cabanes (Castelló), Cambrils (Tarragona), Rubí, Argentona (Barcelona), Sueca (Valencia), Vinaròs (Castellón), Alcanar, Tortosa, Ametlla de Mar y Roquetes (Tarragona), con un total de 15 detenciones, también con un detenido en Menorca.
Después se detuvieron a dos personas más en Valencia, y se escuchó en declaración a 11 personas como investigadas.
En la fase de explotación de la investigación se han intervenido cuatro embarcaciones -un pesquero, un velero, un yate y una barca neumática-, tres vehículos, dinero, droga, teléfonos móviles y dispositivos electrónicos y abundante documentación.
Chacón ha remarcado que el éxito del operativo es que se haya conseguido desarticular toda su logística: "Se ha eliminado la infraestructura que tenían, por tanto no pueden continuar".