El Consejo Regulador de Vi de la Terra Mallorca ha abierto este miércoles las puertas de la nueva sede, en Santa Maria del Camí. Una localización temporal hasta disponer de una sede definitiva en el mismo pueblo, según el compromiso asumido por el alcalde de Santa Maria, Nicolau Canyelles.
La inauguración ha corrido a cargo de la presidenta del Consejo Regulador, Magdalena Mesquida, que ha dicho: "Vi de la Terra Mallorca se propuso unos objetivos a principio de año en el ámbito de calidad y control y hoy en día podemos decir que los hemos cumplido. Dispone de una nueva sede en Santa Maria, que no sólo significa una nueva oficina sino también el comienzo de una nueva etapa con un equipo de trabajo muy formado y con mucha ilusión".
El Alcalde de Santa Maria declara: "Estamos muy contentos de que Vi de la Terra Mallorca esté en Santa Maria porque es un pueblo de vino. Estamos muy orgullosos de nuestra fiesta del Vi Novell, de nuestros bodegueros y de este entorno que tenemos de viña. El vino es un producto muy típico de Santa María y, por tanto, VTM pueda estar con nosotros, en una tierra de vinos".
Por su parte, el Consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente: "El trabajo del campo, la producción del vino, la comercialización... no hablamos sólo de una actividad económica, sino que también es necesario valorar los enormes beneficios sociales que genera. Hablamos de mantenimiento de paisaje, de la viña y de los valores".
Han acompañado a los bodegueros y viticultores de Vi de la Terra Mallorca, cuando este miércoles han conocido las nuevas oficinas donde podrán recibir servicio a partir de ahora, el equipo completo de técnicas encargadas de la gestión de la IGP. Asimismo, cabe destacar la presencia de responsables políticos y miembros de los Consejos Reguladores de otros productos con marca de calidad como la IGP Sobrasada de Mallorca, DO Aceite de Mallorca, IGP Almendra de Mallorca, DO Queso de Mahón-Mahón y representantes del mundo de la sumillería, la restauración y la distribución.
Actualmente, Vi de la Terra Mallorca ya cuenta con 75 bodegas adscritas, más de 300 viticultores y certifica más de quinientas referencias de vino.