
El presidente del Club Marítimo Molinar de Levante, Rafael Vallespir ha explicado en una entrevista con
mallorcadiariodenautica.com que si no se realizan las obras de reforma y ampliación del club,
éste va a desaparecer y se convertirá en una ruina en la costa del Molinar que más pronto o más tarde saldrá a concurso y una empresa de gestión de instalaciones náuticas se hará con ella construyendo una marina de grandes dimensiones.
Según argumenta el presidente del Club Náutico más antiguo de Baleares “Lo cierto y real es que la concesión expira en 2018 y sólo hay dos caminos para la supervivencia del club, el primero pasa por realizar una inversión del 20% del valor de la concesión para la mejora de las instalaciones del club o, como segunda opción que la entidad se adapte a la normativa actual y eso requiere todavía una mayor inversión”.
Hay que recordar que el club fue fundado en el año 1917, por ello sus instalaciones son antiguas y hay que adaptar la entidad a las normativas actuales que rigen el resto de los puertos deportivos. Explica Rafael Vallespir que “para hacer esta inversión debido a que el club es una entidad sin ánimo de lucro, deben poner en el marcado amarres y locales a precios por debajo de los habituales al efecto de ser competitivos y así reunir el capital necesario para reformar el club y que se pueda mantener como tal. Desde el Club Marítimo Molinar de Levante, no pretendemos hacer ningún tipo de espaculación, pero la dimensión del puerto ha de ser la suficiente para conseguir reunir el capital necesario para amortizar la inversión en la reforma. Todo ello así figura en el proyecto presentado a Puertos del Estado”.
Vallespir
manifiesta su satisfacción por las declaraciones que el presidente de la Autoritat Portuària de Balears realizó este jueves apoyando las pretensiones del club e informando sobre la importancia de que un club con tanta solera siga quedándose en la barriada y de que si se llega a 2018 sin soluciones, la instalación se sacará a concurso público y
es más que probable que en ese espacio se construya una megamarina. De hecho Vallespir comenta que “ya hemos recibido a empresas privadas que se interesan por cuando acaba la concesión y nos proponen presentarnos conjuntamente con ellos para crear una marina. He contestado negativamente a estas propuestas, somos un club náutico social de una barriada de Palma y no tenemos intención de lucrarnos con ningún proyecto privado”.
De igual manera Vallespir quiere puntualizar que la máxima prioridad del club es invertir en la realización de actos sociales y deportivos como por ejemplo los “foguerons”, la procesión marítima del barrio, y sobre todo explica “nuestra prioridad es desarrollarla escuela de vela. Hay que tener en cuenta que actualmente siendo un club tan pequeño tenemos al equipo campeón de España de 420, con una tripulación mixta con un regatista del Club de Vela del Puerto de Andratx y otro nuestro, siendo todos los gastos sufragados a medias por cada club. Al mismo tiempo el club ha comprado cuatro nuevas embarcaciones para la escuela de vela y todos los demás ingresos se destinan a eventos y actos para los socios y la barriada”.
Si al final puertos del estado aprueba el proyecto hay un cálculo que prevé la creación de 100 puestos de trabajo directos e indirectos para la barriada y se ha establecido que las cuotas de los amarres en base de los socios no se incrementarán. Todo el proyecto se pretende hacer sin coste alguno para los socios, por ello no hay más remedio que hacerlo de la forma planteada.
Por último, con respecto a las declaraciones del Alcalde de Palma y varias organizaciones en contra de las mejoras para el club, el presidente afirma que “no es un problema político, y lo quieren convertir en una cuestión política. Como se ha podido observar el PP no está detrás de este proyecto, simplemente se trata de una realidad del puerto que necesita una reforma para poder sobrevivir y quien no acepte esto y se oponga a este proyecto debe estar preparado ver en años venideros una macro marina muchísimo más grande y que consumirá mucha más costa”.
Cabe recordar que ayer Alberto Pons, el presidente de la APB aseguró que el Club Marítimo Molinar de Levante “puede desaparecer” como entidad “si no renueva su concesión” antes del año 2018, en que la instalación portuaria que ocupa desde hace más de 90 años saldrá a concurso público.
El máximo responsable de los puertos de interés general en Baleares considera que el proyecto del Club Marítimo, muy criticado por vecinos y asociaciones ecologistas, “parecerá conservador frente a lo que se presentaría” si finalmente se convoca un concurso abierto.
Pons, recordó que la renovación de la concesión del Club Marítimo Molinar pasa por la mejora integral de un puerto que actualmente se encuentra en un estado “deplorable” y no garantiza “la seguridad de las embarcaciones”.
“La única manera de afrontar económicamente la viabilidad del proyecto de remodelación es cediendo amarres por el tiempo de la concesión y administrando el club de manera profesional año tras año; si un club o una marina es viable, asegura el desarrollo del barrio, el pueblo o la ciudad de turno”.
“Hay cuestiones técnicas que en este caso concreto determinan la dimensión del puerto en dirección al mar, ya que el proyecto no contempla crecimiento en paralelo a la línea de costa. El calado en el Molinar es uno de los puntos clave y, si no se resuelve bien, el puerto podría tener problemas de acceso en la bocana y de corrientes en el interior”, añadió Pons.
El proyecto se encuentra en estos momentos pendientes de un informe medioambiental a cargo de Puertos del Estado (Ministerio de Fomento). “El dictamen será determinante sobre el futuro diseño del puerto, de modo que debemos esperar a conocer sus criterios”, concluyó el presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares.