La campaña de vacunación contra la gripe se ha adelantado este año en Baleares a mediados de este mes, a fin de evitar contagios de esta enfermedad en pleno escenario de expansión del coronavirus y ante la ya anunciada tercera ola de la pandemia.
La primera campaña contra la gripe que coincide con la propagación de la Covid 19 priorizará a los profesionales de la sanidad, fuerzas del orden y colectivos sociales de mayor vulnerabilidad. Por ello, el sistema para acceder a la vacuna gripe es, este año, diferente: para garantizar que se prioriza a estos sectores, la administración ha acaparado todas las dosis, de forma que no se venderá en las farmacias al resto de ciudadanos sin una prescripción previa del médico de cabecera correspondiente.
Dada la excepcionalidad de este año, desde el Ministerio de Sanidad se ha lanzado una campaña en redes bajo el lema #yomevacuno. El objetivo es alcanzar una tasa de vacunación del 75 por ciento entre los grupos de población de más edad -preferentemente a partir de los 65 años con prioridad para aquellos que se encuentran en residencias- y entre el personal sanitario, así como superar el 60 por ciento en el caso de las embarazadas y las personas con condiciones de riesgo.
El año pasado se alcanzó una cobertura del 53,5 por ciento en mayores de 65 años, el 40,5 por ciento en personal sanitario y el 48,5 por ciento en mujeres embarazadas. Con esta cobertura -que se puede calificar de discreta- Sanidad calcula que se logró evitar un 26 por ciento de hospitalizaciones, un 40 por ciento de ingresos en UCIs y un 37 por ciento de muertes atribuibles a la gripe.
Este año, las cifras de vacunados deberían crecer si se pretende reducir el impacto de la gripe y separar claramente la incidencia de esta enfermedad y la del coronavirus, con quien comparte algunos de los síntomas, además de reducir su incidencia en un sistema sanitario cuando menos tensionado.
Que la dispensación de la vacuna de la gripe en farmacias no se realice como en años anteriores puede dar la impresión de que el número de dosis adquiridas por la administración, siendo superior al de años anteriores, no es suficiente para cubrir toda la población en la situación de gran excepcionalidad que atravesamos y que no importa tanto dejar fuera de cobertura a colectivos de ciudadanos sanos pero también expuestos al contagio.