Desde el pasado jueves está en busca y captura un hombre que robó en una gasolinera de Florida con una barba pintada y un pañuelo en la cabeza como único disfraz para evitar que le reconocieran. Así es, una barba pintada, al más puro estilo Groucho Marx, que se pintaba el bigote para hacer todas sus películas y actuaciones.
Las autoridades han ofrecido a aquél que ayude a localizar al ladrón una recompensa, pero la gente, al menos por las redes sociales, está más por la labor de comentar la falsa barba que de ponerse a buscarlo.
En Twitter había incluso quien dudaba de que la persona que había cometido el robo era una mujer que se había pintado la cara para parecer así que era un hombre con barba, pero ha quedado demostrado, por declaraciones de testigos oculares, que efectivamente se trata de un hombre. Así que no queda duda posible de que el hombre tuvo una de las ocurrencias más extravagantes del mundo del latrocinio.