Un Boeing 777-200 de la United Airlines que realizaba un vuelo desde la ciudad de Denver (Colorado) a Honolulú, Hawái, tuvo que regresar este sábado al aeropuerto tras perder parte del motor.
Algunas de las piezas del mismo cayeron sobre un suburbio de la ciudad aunque no se ha comunicado que haya habido heridos.
El avión,ocupado por 241 personas (231 pasajeros y 10 tripulantes) tuvo que tomar tierra apenas transcurridos 23 minutos desde el despegue y, según informó en un comunicado la Administración Federeal de Aviación, el aterrizaje se hizo “de forma segura después de sufrir un fallo en su motor derecho poco después de despegar”.